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jueves, 4 de octubre de 2012

Detrás de un brillante espadín, hay un joven brillante empuñando una ilusión.





Por: Teniente coronel José Antonio Reyes Ávila
El ser humano desde que nace tiene metas o ilusiones por alcanzar. Aspiraciones que con una excelente planificación, esfuerzo y dedicación pueden ser alcanzadas. También las instituciones dentro de su planificación estratégica consideran esas aspiraciones que con el tiempo puedan convertirla en la empresa líder que un día sus ejecutivos soñaron ser. Las Fuerzas Armadas de Honduras a través de la Academia Militar de Honduras “General Francisco Morazán”, hoy Facultad de Ciencias Militares, por décadas han contribuido con la sociedad hondureña en la formación militar y académica de jóvenes que posteriormente prestan sus servicios en el cumplimiento de diversidad de misiones que le son asignadas a la institución.
¿Cómo nace la Academia Militar de Honduras? La misión de organizar el ejército de Honduras de una manera más profesional y mejor capacitada técnicamente inicia al crear la Escuela Militar durante el gobierno del doctor Miguel R. Dávila. En 1952 el presidente constitucional doctor Juan Manuel Gálvez, autorizó la organización de la Escuela Militar General Francisco Morazán, organizando y ofreciendo en 1956 la educación secundaria. Fue hasta el 1 de febrero de 1957 cuando se creó en la Escuela Militar la primera Compañía de Caballeros Cadetes y el 21 de marzo de 1960, bajo la dirección del teniente coronel de Infantería Roberto Palma Gálvez, surge la Primera Promoción de Egresados (31 subtenientes en el Arma de Infantería y Bachilleres en Ciencias y Letras).
Las autoridades en el más alto nivel con una visión transformadora han comprendido que el conocimiento es uno de los elementos básicos que conducen a las personas e instituciones a alcanzar la excelencia, razón por la cual han buscado la manera de lograr la mejora continua de la Academia Militar. Manteniendo este proceso de cambio se han mantenido acercamientos con la Universidad Nacional Autónoma de Honduras y el 3 de febrero de 1978 se firmó un convenio educacional para brindar a los Caballeros Cadetes una formación Científica Humanista en los campos de Ingeniería y Administración, a través de (19) materias que les impartieron. Nuevamente el 31 de febrero de 1984 se firmó un Convenio educacional compatible con el entorno, la tecnología y la exigencia de una sociedad moderna obligando a mantenerse en un proceso continuo de superación y profesionalización de subteniente de las diferentes armas, y el título de Bachiller Universitario en Administración de Empresas. El día 15 de diciembre de 1994 se aprueba el plan de estudios de la carrera en Administración Militar con orientación en Administración de Empresas y el 26 de octubre de 1995 se aprobó la orientación en Administración Agropecuaria. Con la creación en el 2005 de la Universidad de Defensa de Honduras, UDH, se forman sus facultades como centros de formación y con un nivel académico de pregrado: Facultad de Ciencias Militares, Facultad de Ciencias Aeronáuticas, y la Facultad de Ciencias Navales.
Cuando el (la) joven, elige ingresar a la Academia Militar habrá elegido una carrera que requiere mucha dedicación y sacrificio. La formación del cadete está orientada en tres áreas básicas: Física, ética, la formación militar y académica. El acondicionamiento físico permite al cadete mantenerse en excelentes condiciones de salud para enfrentarse de la mejor manera a todas las actividades programadas desde tempranas horas de la mañana hasta el anochecer; también le permite aprender y participar en los diferentes deportes que se enseñan y practican, intercambiando relaciones sociales y deportivas con otras instituciones a nivel nacional e internacional.
El joven cadete fortalece aquellos valores éticos y morales que aprendió en su hogar; asimismo se le inculcan valores institucionales como el honor, la lealtad, trabajo en equipo, sacrificio, compañerismo, responsabilidad, respeto a los símbolos patrios y héroes nacionales.
La razón de ser de todo cadete es su formación militar, se establece dentro de la programación académica de acuerdo a doctrina militar, porque como futuro oficial tiene que tener los conocimientos básicos de las operaciones militares en el nivel táctico y reforzado con los conocimientos sobre Derechos Humanos, Derecho Internacional de Conflictos Armados, Leyes y Reglamentos, entre algunas.
El fortalecimiento de la educación del cadete alcanza la cima cuando a partir de la creación de la UDH el 11 de octubre del 2005, la Academia Militar de Honduras se organiza como Facultad de Ciencias Militares donde al final de cuatro años el cadete recibe su título de Licenciado en Ciencias Militares.
Portar el uniforme para el cadete es un orgullo, representa servir por vocación a la patria, es un honor que cuesta. El espadín es un símbolo de mando, por sí solo no tiene razón de ser, solamente cuando el cadete desempeña cada tarea o misión con excelencia teniendo claro el concepto de “no me desenvaines sin motivo ni me envaines sin valor”. En las aulas de la Academia Militar de Honduras, bajo convenios de la CFAC y otros convenios de cooperación han adquirido sus conocimientos jóvenes de hermanos países como Guatemala, Nicaragua, El Salvador, República Dominicana, Panamá y Taiwán y que hoy desempeñan con éxito cargos importantes en representación de sus Fuerzas Armadas y sus países. Al igual que estos jóvenes también los hondureños cada año tienen la oportunidad de abrazar la carrera militar. Todo cadete sabe que “detrás de un brillante espadín hay un brillante joven empuñando una ilusión”, convertirse en un profesional, un oficial de las Fuerzas Armadas y servir al país.

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