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lunes, 30 de enero de 2012

Reseña Histórica de la Escuela de Aplicación para Oficiales en las FF.AA de Honduras.



Tomado y recopilado de la pagina oficial de las FF.AA de Honduras.



Hablar de la trayectoria histórica de la Escuela de Aplicación para Oficiales, es hablar de la Historia Militar de Honduras y abordar este tema es penetrar en un campo que a la vez de sugestivo e interesante es también difícil. Es sugestivo e interesante por la visión grande que se puede presentar ante nuestros ojos para ver de cerca las múltiples inquietudes de superación de nuestros antepasados militares, cuyas palabras quizá no encontraron el eco necesario para ver materializadas sus ideas y difícil también, debido a la falta de fuentes que consignen en detalles, ciertos aspectos históricos y si los hay, valga la salvedad, no es sencillo tenerlos al alcance para su debido análisis e investigación.

La Escuela de Aplicación, motivo de legítimo orgullo para todos los miembros de las Fuerzas Armadas, surgió como producto de la clara visión del alto mando de nuestro Instituto Armado, para dotar a los cuadros de Oficiales, de un Centro de Estudios Militares en consonancia con los métodos y técnicas más modernas para capacitar al profesional de las armas en el perfecto desempeño de las múltiples tareas que la Constitución le ha señalado, como fiel servidor de la Patria.

Pero el camino que la Escuela tuvo que seguir para llegar hasta aquí, fue duro y escabroso. Hemos de recordar que aún en el año de 1948 el Ejército, a diferencia de la Fuerza Aérea, adolecía no únicamente de la falta de un Centro de formación para Oficiales, sino que también estaban ausentes los Centros de Estudios Militares, que permitieran a estos continuar con su capacitación después del curso o adiestramiento básico del arma, adquirido por la mayoría de los Oficiales en la Escuela Básica de Armas o en la Escuela de Cabos y Sargentos. Factores de índole político, fáciles de entender fueron los causantes de ese franco estancamiento, pues es imposible pasar desapercibidos los numerosos intentos llevados a cabo para organizar academias militares, tal como lo pretendió el Coronel Chileno Luís Oyarzún, en el año de 1905, durante el gobierno del Doctor Miguel R. Dávila; la Escuela de Artillería dirigida por el Coronel Francés Labró, disuelta el 3 de mayo de 1914; la Escuela que, fundada el 1º de Febrero de 1917 y rectorada por el Coronel e Ingeniero Miguel Ángel Ramos, fue clausurada en 1924; y finalmente, la que, bajo la administración del doctor Vicente Mejía Colindres, iniciara sus labores el 1º de Enero de 1931 bajo la dirección del General Abel Villacorta y que tuviera una efímera existencia como lo muestra su desaparición en noviembre de 1932.

Los primeros Oficiales que en la década del cuarenta tuvieron la oportunidad de establecer contacto con los sistemas y técnicas militares modernas, fueron aquellos que gozando de becas otorgadas por el gobierno de los Estados Unidos de América, a través del programa de asistencia militar, participaron en cursos en la Zona del Canal de Panamá. Justo es entonces el merecido reconocimiento hacia ese gran país del norte por su enorme contribución a la evolución de nuestro instituto castrense.

Un nombre que habrá de figurar en la galería de honor del Ejército de Honduras por haberse dedicado con devoción profesional al mejoramiento institucional, es el del Coronel Russell D. Funk, quien el 3 de Febrero de 1948, asumió la Jefatura de la Misión Militar de Norteamérica, en sustitución del Coronel de la misma nacionalidad James Y. Adams. El Coronel Russell, fogueado oficial de Infantería, inmediatamente a su llegada al país, efectuó una apreciación de la situación general del adiestramiento del Ejército, llegando a la conclusión, de que la falta de adiestramiento de los cuadros de la organización militar, se debía obviamente a la falta de centros de enseñanza militar adecuados. Señalado el problema la solución pertinente fue la organización del PRIMER CURSO DE APLICACIÓN PARA OFICIALES, el cual fue servido por instructores norteamericanos, finalizando el 23 de septiembre de 1949, después de 21 semanas de labor.

Este curso se llevó a cabo en la ESCUELA DE APLICACIÓN PARA OFICIALES DE LA MISIÓN MILITAR, la que estuvo físicamente ubicada en el antiguo edificio de la dirección General de Sanidad, Dirección General de Aduanas, después justamente en el predio donde hoy se levanta majestuoso el edificio del Instituto Hondureño de Seguridad Social, en el Barrio de Abajo de la ciudad capital. Como una modesta honra a los graduados de este primer curso consignaremos aquí sus nombres: Capitán Carlos Salgado M. Jesús Velásquez M. Juan Flores Ramírez; Teniente Rigoberto Díaz, Juan Bú Castellón, Ceferino del Cid, Policarpo Rivas Bustamante, Carlos Corea Fiallos, Gregorio García Gómez, José López Aguilar y Alonso Flores Guerra. El inicial éxito obtenido en el curso anterior impulsó al Director de la Escuela, Coronel Russell, a organizar el segundo curso, el cual con una duración de 40 semanas dio inicio el 09 de Febrero de 1950, finalizando el 09 de septiembre del mismo año con la entrega de diplomas a 17 alumnos.


El tercer curso fue iniciado el 16 de octubre de 1950 con una participación de 52 estudiantes llegando a graduarse 32, quienes recibieron sus diplomas el 30 de marzo de 1951.

En este año el Director del Establecimiento Coronel Funk, recomendó que debido a la idoneidad de ciertos oficiales hondureños, se hacia posible que estos se desempeñaran como instructores; incluía además una petición en el sentido de que a la Escuela se le llamara en adelante, “ESCUELA DE APLICACIÓN PARA OFICIALES DEL EJÉRCITO DE HONDURAS”, así como designar al Capitán José López Aguilar, Director del citado centro, quién recién se había graduado del Curso Básico para Oficiales en Fort Benning, Georgia EE.UU. Ambas solicitudes fueron aprobadas quedando el mencionado oficial americano como asesor. A fin de facilitar a todos los oficiales, oportunidad para su capacitación, la Escuela inició el 23 de octubre del mismo año, un curso nocturno, el cual finalizó el 13 de julio del año siguiente, con la graduación de ocho (8) Oficiales.

Con el propósito de adquirir recursos humanos para fortalecer los cuadros del Ejército, en abril de 1951, se diseño un curso especial de cinco clases por semana, para estudiante voluntarios de los institutos: Central, Normal, San Miguel y Pineda Ugarte. El cuarto Curso de Aplicación fue inaugurado el 02 de Julio de 1951, iniciándose con 52 alumnos y recibiendo su diploma de graduación 45, en fecha del 02 de enero de 1952, más tarde, el 08 de marzo y por razones de otra asignación de servicio, el coronel Russell D. Funk, tuvo que abandonar el país, asumiendo la Jefatura de la misión militar el de igual grado Milton C. Schatauck, no sin antes haber dejado sobre bases sólidas el inicio de la tecnificación militar. Un cambio sustancial, consecuencia lógica de la rápida capacitación de la Oficialidad Hondureña, se produce el 22 de marzo de 1952, cuando mediante Acuerdo Nº 94, emitido por el Ministerio de Guerra, Marina y Aviación, se crea la Escuela Militar General Francisco Morazán, nombrando Comandante de la misma al Teniente Coronel Antonio Molina Ortiz. Tal circunstancia involucra a la Escuela de Aplicación del Ejército ya que junto a la Escuela de Cabos y Sargentos y Escuela Básica de las Armas pierden su identidad y autonomía al pasar a formar parte del recién creado centro militar, cuya organización quedó establecida en la siguiente forma: Plana Mayor, Curso de Aplicación para Oficiales, Curso de Aplicación para Clases, Batería de artillería y Compañía de Fusileros. De inmediato se comprenderá que al adoptar la anterior organización se buscó un sistema de administración en todo sentido a fin de centralizar la instrucción y por ende obtener mejores resultados.

Falta de personal para llenar los cupos de los cursos, así como retraso en la construcción del local, impidieron el inicio de los cursos, los que suponíase comenzarían a partir del primero de Abril; no lográndose tal hasta principios de mayo. Tomando en cuenta que los cursos arriba mencionados tenían una duración aproximada de 10 meses, puede suponerse entonces que el Primer Curso de Aplicación para Oficiales ya servido en la sede de la Escuela Militar General Francisco Morazán, finalizó en los comienzos del año de 1953, habiéndose graduado en tal ocasión 18 estudiantes. La huelga de la “Costa Norte”, así como la inundación en la misma región, fueron factores que obligaron al personal de la Escuela Militar a desactivar las labores académicas por un tiempo considerable, constituyendo tal eventualidad un enorme retraso en la ejecución de los programas de estudio. Los años 55 y 56 sinceramente no registraron un avance en cuanto a Cursos de Aplicación para Oficiales se refiere.

La experiencia adquirida en los años que hasta ahora han transcurrido, la influencia de Oficiales Hondureños graduados en Academias del exterior, así como la toma de conciencia de parte de la superioridad acerca de la necesidad de contar con un Centro de Formación para Oficiales apegado a una base científica, determina a esta, la fundación de tal centro de Formación adoptando el nombre de Escuela Militar General Francisco Morazán, la cual inició sus labores con el ingreso de la Primera Promoción de Caballeros Cadetes el 1º de Febrero de 1957.

Tres años después en 1960 y con el propósito de estandarizar la educación militar y humanística de la Oficialidad Hondureña, la Escuela Militar General Francisco Morazán bajo la Dirección del Coronel Roberto Palma Gálvez, planifica un Curso de Aplicación el cuál será servido en dicho plantel.

Con características especiales, este curso tiene entre otras la extensión del ciclo a tres años, cuyo pensum, no solamente contiene nutrida cantidad de materias castrenses, sino que abarca materias del Bachillerato también, a fin de asimilar tal plan al que en esos momentos se ejecuta en el Primer Centro de Formación.

Razones de naturaleza presupuestaria echaron a perder tan interesante como beneficioso proyecto, de manera que a mitad del año lectivo apenas se encontraba la mitad de los 35 oficiales matriculados y el desenlace fatal ocurrió al cancelarlo definitivamente. En el lapso comprendido de 1961 a 1967 aproximadamente, el Estado Mayor del Ejército se da a la tarea de preparar Cursos de Aplicación por correspondencia, sobre los cuales se efectúan exámenes periódicos a fin de verificar el aprovechamiento obtenido. Una nueva etapa se vislumbra prometedora en los años de 1968 y 1969.

El Estado Mayor en ese tiempo bajo la Jefatura del Coronel Mario R. Laínez, planifica Cursos de Aplicación en dos niveles. Uno es dirigido para Sargentos Primeros y Sub Tenientes y el otro para Tenientes y Capitanes. Asisten preferentemente a estos cursos, que por lo general se sirven dos veces al año, aquellos Oficiales que están próximos a ascender.

El conflicto bélico sostenido con la República de El Salvador impide la conclusión de los Cursos Planificados, razón por la cual el último finalizó el 19 de Abril de 1969. no obstante, la corta duración de los Cursos anteriormente descritos estos provocaron debido a su éxito una motivación que determino en el alto mando de las Fuerzas Armadas, la decisión de fundar la Escuela de Aplicación para Oficiales la cuál fue creada mediante el Acuerdo Nº 58, con fecha 1º de enero de 1972 y que inicialmente tuvo su sede en el Colonial edificio que ocupó el Cuartel San Francisco, dotada de un modesto pero cómodo edificio, con un bien estudiado presupuesto, equipo y material específico para la enseñanza y un selecto cuerpo de Instructores, todos nacionales, El primero de septiembre de ese mismo año inicia su primer Curso Medio de Infantería, en 1974 planifica y desarrolla el primer Curso Avanzado de Infantería y en 1978 se imparte el primer Curso Avanzado Integrado.

Con ello dicha Escuela desarrolla la capacidad de impartir cursos a las diferentes Armas y Servicios del Ejército.

El año de 1987 fue de grandes logros para la enseñanza académica, se firma el Convenio de Servicio Académico con la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.

En agosto del mismo año por decisión del Alto Mando de las Fuerzas Armadas, las instalaciones de la Escuela de Aplicación para Oficiales fue trasladada a las antiguas instalaciones de la Academia Militar de Honduras “General Francisco Morazán” (Las Tapias, F.M.) posteriormente en 1994 fue trasladada a las instalaciones que anteriormente ocupó el Primer Batallón de Comunicaciones (El Ocotal, F.M.) y el mes de mayo de 1996 fue trasladada al Fuerte General José Trinidad Cabañas, donde funcionaba la Escuela de Inteligencia; ocupando hasta la fecha esa Instalación ofreciendo todas las facilidades necesarias para la labor académica.

El 06 de Agosto de 2008 mediante Acuerdo E.M.H No. 060 emitido por la Dirección de Organización, Operaciones y Adiestramiento (C – 3) del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, se asigna, que ha partir del 01 de Septiembre de 2008, fecha en que se celebra el aniversario de este Centro de Estudios Militares, el nombre de ESCUELA DE APLICACIÓN PARA OFICIALES DEL EJERCITO “MAYOR LUIS FELIPE REYES MAYES”

Hasta la fecha nuestra Escuela, ha capacitado cerca del 85% de la Oficialidad del Ejército y a una significativa cantidad de Oficiales de la Fuerza Aérea y Fuerza Naval.

La selección del personal docente que labora en este Centro de Estudios Militares, ha sido cuidadosamente seleccionada por la superioridad para mantener en alto el prestigio que por años ha mantenido.

La Escuela de Aplicación para Oficiales es pionera de los Centros de Capacitación Militar de las FF.AA. y ha servido de modelo para la profesionalización de Oficiales de Policía, Naval y Aéreos.

Imposible es pasar desapercibida la ejecutoria de sus Directores Coronel Ramón Reyes Sánchez Coronel César A. Elvir Sierra, Teniente Coronel Daniel Balí Castillo, Teniente Coronel Daniel Ferrera Suazo, Teniente Coronel José A. Bueso Rosa, Coronel Guillermo Thumann Cordón, Coronel Ronnie H. Martínez, Coronel Carlos O. Reyes Barahona, Teniente Coronel Álvaro Antonio Romero Salgado, Teniente Coronel Ramón Rosa Martínez Domínguez, Teniente Coronel Claudio Alberto Laínez Coello, Coronel José Oscar Flores, Teniente Coronel Noe Flores Velásquez, Teniente Coronel José Francisco Bustillo Murcia, Coronel Williams Allan Copeland, Coronel Jorge Alberto Cubas, Coronel Marco Antonio Bonilla, Coronel Daniel Barahona Reyes, Coronel Isaac Ramón Santos Aguilar, Teniente Coronel Héctor Leonel Pavón López, Teniente Coronel Romeo Orlando Vásquez Velásquez, Coronel Carlos Eduardo Andino Cobos, Coronel Santos Danilo Soto Ponce, Coronel Roque Jacinto Arias Zavala, Coronel Natanahel Guevara Muñoz, Coronel Bartolomé Funez Castellón, Coronel Oscar Alfredo Flores Barahona, Coronel José Enrique Hernández Castro, Coronel José Manuel Alvarado Romero, Coronel Bayardo Emilio Bustillo Cerrato, Coronel Gustavo Adolfo Amador Funez, actualmente este cargo es desempeñado por el Teniente Coronel de Caballería D.E.M. Otilio Javier Sabillón Canales, quienes en su gestión, acompañados del Cuerpo de Oficiales de Planta, han puesto todo su celo profesional, para mantener inalterable el prestigio de tan importante Centro de Enseñanza militar.

Digno es además mencionar la activa participación de los Oficiales Alumnos que a través de su estudio y dedicación han dado mucho lustre a la Escuela manteniendo siempre el slogan: “FORJADORES DEL FUTURO NO HEREDEROS DEL PASADO”

Como puede apreciarse el historial de la Escuela de Aplicación para Oficiales es sumamente amplio, pero tal compendio jamás encontrará epílogo mientras en el corazón de sus alumnos perdure ese espíritu de disciplina, constancia y dedicación que inspiran las solemnes palabras; NON RISTARE, APTARE: NO DESCANSES, APRENDE.


Tomado y recopilado de la Pagina oficial de las FF.AA de Honduras:
http://www.ffaah.mil.hn/index.php/ejercito/centros-de-estudio/escuela-de-aplicacion-para-oficiales/253-resena-historica-de-la-escuela-de-aplicacion-para-oficiales.html?start=2

sábado, 28 de enero de 2012

Pensamiento y Vision Estrategica de la F.A.Ch




Por el General Ramón Vega Hidalgo.

I. INTRODUCCION
"Frente a los grandes cambios que se están
produciendo en las diversas áreas del conocimiento,
Chile se enfrenta a un importante desafío, cual es
incrementar su desarrollo científico y tecnológico para
mantener y, en lo posible, mejorar su presencia en los
mercados Internacionales.

Tal objetivo se logra en la medida que el país
sea capaz de utilizar la inteligencia de sus recursos
humanos para innovar en el ámbito Científico-
Tecnológico, de modo que se generen productos
nuevos o más elaborados en torno a las enormes
riquezas naturales que posee Chile.

Por esa vía, al mismo tiempo, prosperarán
nuevas industrias, aumentarán las inversiones
nacionales y extranjeras incrementándose las fuentes
de trabajo, todo lo cual, conducirá por una senda de
progreso a la nación y a sus habitantes".
Esta reflexión de un distinguido científico
chileno, el Dr. Lionel Gil Hormazábal en su libro
"Alternativas Científicas para el Desarrollo
Tecnológico de Chile", aparentemente no guarda una
relación directa con la visión estratégica de una
Institución castrense como la nuestra.

Sin embargo, las características de la época
en que nos ha tocado vivir y lo que visualizamos en el
futuro inmediato, nos señalan sin lugar a dudas, que
los países avanzan hacia su desarrollo mediante la
creciente integración y participación armónica de todos
los estamentos e instituciones que lo componen, lo que
incluye, por cierto a sus FF.AA..

La Fuerza Aérea de Chile, en particular, tiene
desde hace varios años un importante accionar en
diversas áreas tecnológicas, que han hecho posible, no
sólo el desarrollo de sus capacidades como arma, sino
también se han convertido en un positivo aporte para el
más eficiente aprovechamiento de los recursos
humanos y naturales de nuestro país.

Este aporte tecnológico al quehacer nacional
se ha caracterizado en las últimas décadas por la
utilización extensiva del espacio, del cual algunos
aspectos no son suficientemente conocidos. Por
supuesto esta utilización responde también a
propósitos militares que persiguen otorgar a la Fuerza
Aérea las capacidades fundamentales que la hace ser
actualmente, el factor definitorio en un conflicto
bélico.

Ya no es posible pensar en la dualidad
hombre/avión como la base del arma aérea. Si bien
importante, este elemento es parte integrante de un
sistema mayor que involucra tecnologías, sistemas,
comunicaciones y, fundamentalmente, un medio
ambiente de características muy particulares y
novedosas, como lo es el ámbito aeroespacial, nueva
dimensión surgida solo durante el presente siglo. Chile
en el actual entorno regional y mundial; agradeciendo
muy sinceramente la oportunidad que me brinda el
"Consejo chileno para las relaciones Internacionales"
de hacerlo ante tan selecta concurrencia.

Voy a referirme al tema propuesto
presentándolo en tres órdenes de ideas que en la
práctica se entrelazan:

- Breve análisis del nuevo orden mundial;
- Visión estratégica de la Fuerza Aérea en
relación a este nuevo orden mundial, y sus
implicancias regionales; y finalmente,
- La explotación del espacio dentro de las
Estrategias de Desarrollo de la Fuerza Aérea
y del país.

II. EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

Es un hecho que hoy en día el mundo vive un
nuevo orden. En general pueden advertirse tres macro
tendencias que marcan la actualidad, como son:

A. La extinción progresiva de los sistemas
económicos centralizados.

B. El término de regímenes bajo el control de
partidos ideológicos únicos.

C. Una estrecha interrelación de intereses
comunes entre los países.

La caída del muro de Berlín, la Glasnot y la
Perestroika, como también el colapso del sistema
comunista soviético, son productos evidentes de este
nuevo orden de cosas.

Las consecuencias han sido variadas y
trascendentales en la vida de diferentes nacionesestado
y para las relaciones internacionales.

En efecto, ha desaparecido el clásico
enfrentamiento este-oeste y por tanto, la eventualidad
de un conflicto de tipo general o mundial se ha alejado
eventualmente; al menos en apariencia.

Se estaría viviendo, según mi parecer, un
período de paz entre oriente y occidente, en el cual se
nota una mayor actividad de las Naciones Unidas para
preservarla.

A futuro, sin embargo, hay elementos que
podrían configurar nuevas situaciones de conflicto a
nivel mundial. Debe tenerse presente que, el nuevo
ordenamiento no ha terminado, por ejemplo, con las
capacidades militares de Rusia; sus Fuerzas Armadas y
su arsenal nuclear. Habría que observar, también,
como evoluciona la iniciativa de desarme nuclear en
armas tácticas planteada por el presidente Bush la
semana pasada y la reciprocidad que se espera por
parte de la Unión Soviética.

Por otra parte, la comunidad europea se hace
cada vez más poderosa y podría aumentar a futuro si
Rusia pasa a ser un miembro activo de ella. Visto así,
perfectamente bien podría llegarse a otra bipolaridad,
no como la hasta hace poco conocida, pero sin con un
nuevo actor cada día más poderoso, como sería el
bloque de países europeos.

En esencia, las posibilidades de conflicto no
se eliminan y la razón de ello reside,
fundamentalmente, en una realidad que a veces se
soslaya. La génesis del conflicto esta en el interior del
hombre.

Desde que nace se enfrenta y lucha, primero
con el ambiente y luego con sus semejantes para
sobrevivir. Esta lucha tiene que encararla por todos los
medios a su alcance, ya que es un problema de
supervivencia. Por ello hará uso en cuanto sea
necesario, de la fuerza para lograr su subsistencia.
Este problema vital que se da a nivel
individuo, se repite a mayor escala en las relaciones
entre países dando origen a la larga secuela de guerras
y conflictos que caracterizan la historia de la
humanidad.

Por otra parte, el nuevo orden que hoy tiene
el mundo, si bien es cierto ha alejado la posibilidad del
conflicto global en el corto plazo, no da solución a
problemas de tipo económico, sociales y políticos que
han sido y son generadores clásicos de conflictos
internos y externos.

Esto es más evidente en los denominados
países en desarrollo.

Finalmente, cabe recordar que la razón
económica, seguirá siendo una causal de conflictos. Si
bien tal tipo de problemas, especialmente cuando se
afectan grandes intereses nacionales, no aparecen
como la causa directa de enfrentamientos, ellos están,
de una u otra forma, representados en los hechos.
En el reciente conflicto del Medio Oriente,
los aspectos relacionados con un eventual cambio en el
control del petróleo, según mi parecer, fueron la causa
más sólida de la guerra que allí se generó; bastante más
profunda que el cuestionamiento jurídico de la
invasión de Kuwait por Irak.

En definitiva, la actual situación mundial tan
aparentemente auspiciosa, creo que no ha variado ni
alterado los elementos que tradicionalmente han
generado conflictos en determinadas zonas del planeta.
Lo que sí podría ocurrir, en este nuevo orden
mundial, de tipo unipolar, es un cambio en las FF.AA.
de las grandes potencias en cuanto a sus estrategias, y
en las de otros países como el nuestro en cuanto a su
desarrollo y medios, y todo ello, dependiendo del rol
que ellos eventualmente podrían desempeñar a nivel
internacional, como podría ser el integrar una Fuerza
Multinacional de paz.

III. VISION ESTRATEGICA DE LA
FUERZA AEREA EN EL NUEVO
ORDEN Y CONTEXTO MUNDIAL Y
REGIONAL.

Desde el punto de vista de la defensa y del rol
que en ella compete a la Fuerza Aérea, creo que el
nuevo orden existente no cambia la estrategia a nivel
regional.

Como lo señalara anteriormente, las reales
posibilidades de conflicto estarán siempre latentes ya
que, por una u otra razón, pueden ser afectados
intereses de tipo nacional.

Recordemos que en este asunto de las
relaciones internacionales los países no son amigos o
enemigos per se; lo serán o no dependiendo si sus
intereses son afines o contrapuestos y, será esta
situación, la que determinará una paz sostenida o un
eventual enfrentamiento.

En consecuencia, la Fuerza Aérea de Chile,
debe mantener primeramente su visión estratégica
considerando las realidades señaladas y será la
correspondiente Apreciación Global Político-
Estratégica la que determine las posibilidades de
ocurrencia de un conflicto dando las tareas a cada
frente. Así, la correspondiente al Frente Bélico, del
cual es parte nuestra Institución, determinará el rol que
deberemos jugar y los objetivos a conseguir ante tal
situación.

Por lo señalado, Chile debe mantener FF.AA.
capaces de cumplir con la tarea constitucional relativa
a "Defensa de la Patria" y "Esenciales para la
Seguridad Nacional". Es en ese contexto, en el cual la
Fuerza Aérea deberá cumplir con su Misión y esta
tendrá que ser satisfecha en términos tales que resulte
decisiva en el desarrollo del conflicto, como ha
quedado demostrado en las últimas guerras,
particularmente en Israel y en Irak.

Para que esto ocurra, es indispensable y vital
para el país contar con una Fuerza Aérea en presencia,
tecnológicamente avanzada y dotada de los elementos
adecuados para aplicarla con su tremendo efecto letal,
y esto no se improvisa. Es tarea de largos años
estructurar un arma aérea de tales características, es
largo el tiempo requerido para tener el personal
adecuado a tales exigencias y los elementos materiales
que conforman una Fuerza Aérea en el real sentido de
la palabra.

No hay Fuerzas Aéreas a medias; son o no
son; están o no están; esa es la alternativa vital para la
supervivencia de una nación en la actualidad.
Tenemos que saber reconocer las señales de
los tiempos y reaccionar con anticipación, con
prospectiva, conforme a ellas.

Debemos recordar que el concepto del Poder
Aéreo se originó prácticamente con el nacimiento del
avión. De inmediato se visualizó el empleo del avión
en la guerra y surgieron pensadores que formularon los
principales originales de la Estrategia Aérea. Estas
mentes que supieron distinguir claramente esta tercera
dimensión que se incorporaba al conflicto militar
clásico, quedaron con el tiempo cortas en su visión.
Giulio Douhet, en su libro "El Dominio Del Aire"
expresaba, refiriéndose a la característica del Arma
Aérea:

"Los problemas futuros mas serios que
enfrenta el Arma Aérea, pueden ser:
- Aumentar la seguridad de vuelo y facilitar
los despegues de aterrizaje.
- Excluir el uso de material deformable en la
construcción de aeronaves.
- Aumentar el alcance de los aviones.
- Aumentar la velocidad y el rendimiento.

Si bien, el pensador italiano estuvo acertado
en su concepción para ese tiempo, no fue lo suficiente
en la perspectiva ya que la velocidad del desarrollo
Científico-Tecnológico fue tan acelerada que
sobrepasó su visionaria imaginación. No podía prever
que este avance acelerado, ya en este mismo siglo,
llevaría al hombre a incursionar en el espacio,
solucionando no sólo los problemas por él planteados
que ahora nos parecen elementales, sino muchos otros
tremendamente complicados que trajo consigo la
evolución de lo aeronáutico a lo aeroespacial.

Este desarrollo aeronáutico produjo un
verdadero desborde tecnológico en diversas áreas
como la metalurgia, la electrónica, la química, la
medicina, la astronomía, la mecánica, etc. Todas ellas
tuvieron que ir dando respuestas a los cada vez más
exigentes requerimientos de esta nueva dimensión.
Podemos citar al respecto los estudios sobre fatiga de
materiales, la miniaturización, los sistemas electrónicos
integrados, el radar, e incluso, los sistemas e
inspección no destructivos de las estructuras de
aviones, cuya misma metodología se aplica hoy en
medicina en los exámenes de scanner.

Todo este avance ha permitido que el espacio
sea parte del quehacer de hoy y lo será, sin dudas, con
mayor fuerza en el futuro próximo.

Esta nueva dimensión -espacial- marca
fuertemente la Estrategia de Desarrollo en la Fuerza
Aérea y por ende, la obtención de capacidades para
cumplir con su Misión y cooperar al progreso del país.
El imperativo de tener un Poder Aéreo capaz
de respaldar la política exterior de Chile, de ser un
verdadero disuasivo a eventuales conflictos, de
responder con eficiencia y letalidad ante una necesidad
de guerra, es la tarea mayor y en un marco mucho mas
amplio que el antes conocido.

IV. EXPLOTACION DEL ESPACIO

El hombre siempre ha dirigido su
pensamiento al espacio. En una primera etapa esto se
manifestó en aspectos religiosos, de leyendas e incluso
astrológicos. Basta recordar preceptos bíblicos como
las revelaciones de San Juan en el Libro del
Apocalipsis, la leyenda de Dédalo, o los "vimanas" o
carros voladores mencionados en textos sánscritos
hindúes de 2.000 Años A.C.

Transcurrieron siglos durante los cuales esta
inquietud ancestral del ser humano se manifestó sólo
en el nivel del pensamiento, hasta que aparece Da
Vinci, quien esboza artefactos con una aproximación
científica.

Desde la época de Da Vinci (fines del 1.400),
hasta el primer globo aeroestático de Montgolfier
(1783), debían pasar cerca de 300 años, y desde
entonces hasta que el hombre lo hiciera por sus propios
medios, Lilienthal, sólo cerca de 100 años. De allí el
avión transcurre apenas una década y en los casi 88
años siguientes tenemos al hombre en la luna y
orbitando nuestro planeta.

Lo que ha permitido este avance espectacular
ha sido el desarrollo de la ciencia y la tecnología, cuya
velocidad de cambio, en el caso aeronáutico, ha
superado con creces a otras disciplinas.

En lo que al medio aéreo compete, el primer
vuelo de un artefacto más pesado que el aire (1903)
constituyó un primer umbral que dio origen al Poder
Aéreo, el cual fue evolucionando a la par con el
desarrollo científico tecnológico hasta llegar a
constituir lo que hoy se denomina Poder Aeroespacial
que nace con el lanzamiento del primer artefacto de
tipo orbital, el sputnik en 1957. Este es un segundo
umbral en el cual nos encontramos, con el futuro y el
espacio por delante.

Dada esta tendencia evolutiva, esta nueva
dimensión espacial obviamente afecta la estructuración
de una Fuerza Aérea, por lo que necesariamente debe
ser considerada al plantear una visión estratégica de
esta arma.

Esto no es una mera especulación de índole
filosófica, sino una severa realidad.

El reciente Conflicto del Golfo nos señala con
ejemplos concretos como el uso del espacio fue vital
en las comunicaciones, obtención de información,
navegación, etc. En otras palabras, las mejores
capacidades operacionales las obtuvieron Fuerzas
Armadas que hicieron uso de la perspectiva espacial,
amen de contar con los elementos tecnológicos
adecuados.

Tal realidad no está ajena a nosotros y es
por eso que, al señalar que la eventualidad de un
conflicto es algo latente, para lo cual hay que estar
preparado adecuadamente, lo expresado en cuanto a la
dimensión aeroespacial de nuestro desarrollo
institucional y nacional, es algo absolutamente
sustantivo.

Es necesario enfatizar que una Fuerza Aérea
es un sistema, que opera como tal. Como todo sistema,
la componen numerosos elementos o subsistemas que
se caracterizan por la alta tecnología, como por
ejemplo, en armamento, aviónica, mantenimiento,
combustibles, etc., y la operación y cuidado de estos
delicados elementos requiere de personal altamente
calificado.

Un sistema tecnológico de esta calidad, como
señalara anteriormente, tiene un costo alto; pero este
debe ser examinado en una relación costo-eficiencia.
Del mismo conflicto antes mencionado
tenemos un ejemplo categórico de lo que afirmamos.
Para el objetivo de destruir 4 reactores
nucleares iraquíes se enviaron en una primera misión
75 aviones diversos, operando de día, con armamento
mayormente convencional; los que no lograron su
propósito. Ante esto, se hizo uso de mejor tecnología
en un nuevo ataque, enviando en tal operación de tipo
nocturno 8 aviones F-117, Stealth, conocidos como
"invisibles", con armamento inteligente y apoyado por
sólo 2 aviones tanque. El resultado fue que se
destruyeron 3 de los 4 reactores en una sola misión.
Según planificadores estadounidenses, el mismo
resultado también podría haberse obtenido con sólo 2
bombarderos B-2.

Este ejemplo demuestra dramáticamente las
indudables ventajas comparativas de disponer de la
más avanzada tecnología posible en el arma aérea. De
allí la importancia para nosotros, de precisar objetivos
de desarrollo óptimos que permitan conformar una
Fuerza Aérea en la cual prime la calidad por sobre la
cantidad.

Es importante hacer notar, que en materias
aeronáuticas, y también en lo espacial, la brecha entre
los países más desarrollados y el resto, entre los que
nos contamos, es cada vez más acentuada en el tiempo.
Este gap tecnológico entre el momento en que se
conciben nuevas tecnologías y aquel en que nosotros
las usamos efectivamente tiende a brindarse cada vez
más debido a la velocidad del cambio.

Por otra parte se produce otro diferencial
entre el material aéreo con que se cuenta y las
capacidades totales de que se dispone para obtener el
máximo rendimiento de dicho material. Es necesario
tener no sólo el material de vuelo, sino también, el
apoyo logístico, la calidad en el mando, los sistemas de
armas correspondientes, los niveles de entrenamiento
adecuados, la transferencia tecnológica desde países
más desarrollados, que permitan obtener de esas
plataformas de vuelo todas las capacidades para la cual
fueron diseñadas.

Estos diferenciales son el problema
permanente que enfrentamos, por ser la Fuerza Aérea
un arma, cuya tremenda gravitación en el conflicto se
basa, precisamente, en la más avanzada tecnología que
debe ser su característica.

Por esta razón el arma aérea
y, en general, la actividad aeroespacial son las que van
marcando el rumbo en la innovación tecnológica.
En nuestro ámbito, esta lucha por mantener
vigencia tecnológica es la que nos ha impulsado a la
creación y consolidación de ENAER, como también, a
participar en diversos trabajos conjuntos con entidades
tecnológicas privadas y a buscar la transferencia
tecnológica con industrias aeronáuticas y Fuerzas
Aéreas amigas.

Nuestro objetivo es obtener, dentro de la
realidad del país, mayores capacidades y para ello es
esencial que nuestras actividades se conozcan, se
comprenda la gravitación del arma aérea y se logre el
apoyo y la voluntad para estructurarla de manera que
sea un instrumento bélico vigente y creíble, vital para
la decisión del conflicto, como también, para ayudar a
la disuasión del mismo.

En este afán de no quedarse atrás en el
desarrollo tecnológico, la Fuerza Aérea decidió hace
ya algunos años, su incorporación, como usuario, de
los beneficios de algunos de los sistemas espaciales en
uso. Esta acción de utilización de satélites, que es el
caso, no sólo ha quedado en el terreno de beneficiario,
sino además de apoyo y de cada vez mayores
responsabilidades.

En este aspecto, deseo señalar
algunos ejemplos de esta utilización a través de los
cuales queda demostrado como el espacio integra a la
humanidad, y porqué para un país como el nuestro, el
uso del espacio no es un lujo, sino por el contrario,
no podemos darnos el lujo de no usarlo.

Una muestra notable de integración espacial,
más allá de consideraciones ideológicas, es el
programa soviético-norteamericano CORPASSARSAT,
para búsqueda y salvamento y del cual
somos usuarios.

Funciona con una constelación de cuatro
satélites: dos COSPAS soviéticos que giran a 1.000
Kms. de altura, y dos SARSAT, serie NOAA,
norteamericanos que lo hacen a 800 Kms. Los aviones,
buques, e incluso las personas, pueden llevar balizas
que se activan en ciertas circunstancias, emitiendo
frecuencias hacia el espacio y que son captadas por los
satélites que las devuelven a estaciones receptoras en
tierra permitiendo así establecer las coordenadas del
emisor.

Una de estas estaciones está basada en Chile
y opera para el Servicio de Búsqueda y Salvamento de
la FACH.

El sistema de posicionamiento global (GPS)
es otro notable avance espacial a disposición de todos
los países, del que también usufructuamos.

En forma similar al sistema anteriormente explicado, consiste en
una constelación de 18 satélites en 6 planos orbitales
que emiten continuamente hora y posición.

Unreceptor puede inferir su posición relativa combinando
las señales de 3 satélites de esta verdadera "Jaula
Satelital" que encierra al planeta, con precisión de
centímetros y de millonésimos de segundos.

Este sistema sirvió a efectivos
estadounidenses para ubicarse en el desierto en la
reciente guerra en Irak, usando receptores individuales,
como también para dirigir la intercepción de los scuds
iraquíes.

En la misma región, actualmente nuestros
helicópteros, destacados en las Fuerzas de Paz de las
Naciones Unidas, usan también este sistema para
orientarse en vuelo, sin que hayamos tenido el menor
inconveniente al respecto y gracias a que
oportunamente conocimos y nos incorporamos a esta
tecnología.

Pero no sólo la Fuerza Aérea recibe los
beneficios de usar las tecnologías espaciales. A nivel
país, las redes computacionales académicas son un
claro ejemplo de como el espacio ayuda a la
integración de la humanidad, en diversos aspectos.

En Chile existe la red universitaria de
computación "REUNA", a la que están conectadas la
mayoría de las universidades que cuentan con centros
de computación. A su vez, "REUNA" está conectada a
la red BITNET, su similar norteamericana, operando a
través de ellas 995 usuarios que pertenecen a 10
universidades chilenas, a 3 argentinas y a 14
instituciones no universitarias chilenas y argentinas.
Un aspecto esencial en el cual se demuestra
en toda su importancia la potencialidad de la
perspectiva aeroespacial para el desarrollo del país, lo
constituye la percepción remota de su geografía y
ecosistemas, ya sea a través de la fotogrametría o desde
satélites. Con ello se hace posible la detección, análisis
y santificación de los recursos naturales del país,
proporcionando una base científica para su
explotación, como también, para captar los cambios en
el medio ambiente.

No podemos operar ya en estos aspectos con
métodos tradicionales. La década del 90 se
caracterizará por una acentuada globalización del
comercio.

Predominará la competencia abierta y la
economía de libre mercado y se producirán cambios
profundos en las industrias tradicionales. En este
ámbito prevalecerán los países que muestren procesos
productivos eficientes y que asimilen rápidamente los
cambios tecnológicos.

Las modernas técnicasaeroespaciales para la cuantificación y análisis de
nuestros recursos naturales representan en este sentido
un tremendo avance para un aprovechamiento más
tecnificado y eficiente de ellos.

Son estas tecnologíasde percepción remota las que el Servicio
Aerofotogramétrico de la FACH introdujo y continúa
ofreciendo al país, en apoyo directo a su desarrollo.
El uso del espacio, sin duda, incrementa las
capacidades operacionales del arma aérea chilena ya
que es sabido que aspectos vitales para el mejor
empleo del arma lo constituyen mejores
comunicaciones, información y otros factores "no de
combate", pero complementarios y de tremendo valor
en la conducción de las operaciones.

Sin embargo, y a pesar de los aspectos
positivos señalados, mi experiencia como Presidente
del Comité de Actividades Espaciales, integrado por
representantes de diversos ministerios y entidades
nacionales relacionadas con el uso del espacio, me ha
permitido constatar la ausencia de una Política
Nacional del Estado de Chile, que regule y oriente la
participación del país en el espacio, como también, la
necesidad de establecer un ente oficial o agencia,
responsable de su puesta en práctica, desempeñándose
internacionalmente como el representante oficial de
nuestro país ante los organismos similares existentes.

V. REFLEXIONES FINALES
El tema tratado, que estimo de máximo
interés, contiene muchos aspectos susceptibles de ser
ampliados con mayor detalle en toda la riqueza de su
contenido.

Puede suscitarse una variada gama de
opiniones al respecto, que no disminuyen su vigencia e importancia.

Por tal razón, y dado el escaso tiempo
disponible, solamente deseo expresar algunas
reflexiones finales como un aporte para una discusión
más extensa, a la cual, desde luego, invito a la
comunidad académica y a la ciudadanía en general.

A. VISION ESTRATEGICA EN EL NUEVO
ORDEN
No estimo que un cambio en el ordenamiento
mundial, salvo que se llegase a la utopía de la paz
permanente, haga variar fundamentalmente los
conceptos estratégicos por los cuales se orienta el
empleo de la Fuerza Aérea, como tampoco el rol que
ella debe cumplir de acuerdo a los mandatos
constitucionales de nuestro país. En consecuencia, la
Institución debe perseverar en el desarrollo de
capacidades que le permitan respaldar el logro de los
Objetivos Nacionales, contribuyendo paralelamente al
desarrollo del país mediante las actividades
aeroespaciales que le son propias.

B. ESTRATEGIAS DE DESARROLLO
La Fuerza Aérea es un instrumento bélico que
utiliza tecnología de punta para tener las mejores
posibilidades en caso de conflicto. No nos sirve ser la
segunda o la tercera mejor Fuerza Aérea; en la realidad
en que estamos insertos tenemos que ser la mejor. Por
tanto, para nosotros la tecnología es absolutamente
vital. Pocos pilotos y sistemas de armas de alto
entrenamiento y tecnología, aunque requieran una
elevada inversión, arrojan un resultado mucho más
eficiente en términos de costo-beneficio, que mantener
una flota numerosa de calidad inferior o dotaciones de
pilotos con bajo nivel de entrenamiento.

El factor presupuesto, que determina los
recursos a invertir para mantener una Fuerza Aérea en
presencia, de alta tecnología y de alta rentabilidad,
resulta absolutamente central en este aspecto y
demanda un estudio cuidadoso, objetivo y tecnificado.
Para ello siempre debe tenerse en cuenta que una
Fuerza Aérea no se improvisa, que es un sistema de
grandes exigencias, que requiere de tripulaciones con
óptimo entrenamiento, sistemas de armas de la más
avanzada tecnología, comunicaciones absolutamente

confiables, de Comandantes y Conductores altamente
especializados y compenetrados de la altísima
importancia que significa el poder aeroespacial de hoy
en día y su aporte al desarrollo nacional. Todo lo
anterior estará orientado por una doctrina de empleo
siempre actualizada, conforme a los avances que
periódicamente va experimentando el Arma Aérea.


C. EL ESTADO DE CHILE ANTE EL
ESPACIO
Como lo he expresado, considero que el tema
espacial es un asunto trascendente, de conocidos y
positivos efectos e insospechadas proyecciones para el
país.

Por tales razones, estimo como altamente
conveniente y por qué no decirlo, necesario, que Chile
resuma su situación y propósitos en este campo
formulando y promulgando una "Política Espacial del
Estado", como asimismo, cree legalmente, una entidad
o Agencia Oficial que oriente el necesario desarrollo
de nuestras actividades espaciales y en la cual estén
representados los diferentes estamentos estatales,
académicos y profesionales existentes en nuestra
comunidad.

D. EL HOMBRE ANTE EL ESPACIO
Más allá de las macro tendencias que
caracterizan la época actual, debemos en algún
momento reflexionar, como seres humanos, sobre los
múltiples desafíos y posibilidades que nos plantea el
espacio.

El hombre ya ha llegado a la luna y enviado
naves exploradoras hacia otros planetas, estableciendo
así los primeros intentos de líneas de comunicación
con receptores que aún no conocemos, en mundos
ignotos.

Para algunos, estos hechos parecieran marcar
una etapa casi final de la evolución de nuestra especie,
en su aparentemente dilatada permanencia en el
planeta.

Creo firmemente, por el contrario, que
estamos en el umbral solamente de un largo y nuevo
derrotero para la especie humana en relación al cual
debemos acostumbrarnos a pensar.

La velocidad de cambio ha alcanzado tal
aceleración que nos obliga a anticiparnos cada vez
más. La semana pasada se puso en operación el
proyecto "BIOSFERA 2", EN ARIZONA (USA). Se
trata de una especie de ciudad artificial que, encerrada
herméticamente bajo una cubierta especial, persigue
crear un modelo de ecosistema que el hombre podría
llevar a otros mundos para subsistir allí.

Ya el hombre piensa en emigrar de su
planeta, a pesar que dentro de la evolución de la tierra,
si la expresamos en un día imaginario de 24 horas, el
ser humano sólo aparece 40 segundos antes de la
medianoche. Por lo tanto, desde una perspectiva
cósmica, el hombre recién ha nacido, es un fenómeno
nuevo para este planeta, pero su destino en él es
infinito. Debe buscar en consecuencia, su prolongación
más allá de la tierra.

Es en este nuevo orden de magnitudes y
desafíos en que debemos encarar el futuro. Es por ello
que la Fuerza Aérea de Chile, cuya potencialidad
misma se funda en la vanguardia tecnológica, ha
estado y continuará manteniendo su más viva
preocupación por el aprovechamiento de todas las
posibilidades que la ciencia aeroespacial nos ofrece
como arma y también, por sobre todo, lo que ofrece a
Chile como Nación.

1. Conferencia dictada ante el Consejo Chileno para las
Relaciones Internacionales el 30 de septiembre de
1991 y reproducido en un documento del Centro de
Estudios Aeronáuticos y del Espacio (CEADE), de
octubre de 1991.

2. Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea de Chile.

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domingo, 22 de enero de 2012

SIEMPRE SERÈ SOLDADO.



Por el Coronel Jorge Smith.
del Ejercito de Chile.

SIEMPRE SERÈ SOLDADO PORQUE EN MI PECHO SE ACUNA EL AMOR A MI PATRIA, LA VENERACION A SUS HEROES, A LOS LOS EMBLEMAS Y EL RESPETO A LA LEY. SIEMPRE SERE SOLDADO PORQUE LA DISIPLINA ES MI NORMA,EL VALOR MI GRAN ANHELO,EL HONOR MI FIRME CAUSA Y EL DESEO DE SERVIR A MI PAIS ES EL FIN DE MI VIDA. SIEMPRE SERE SOLDADO POR QUE A MI CUERPO LO IMPULSA LA VOLUNTAD DE LUCHAR, LAS ANSIAS DE LA VICTORIA Y UNA SED INSACIABLE DE SABOREAR EL TRIUNFO Y PALADEAR LA GLORIA. SIEMPRE SERE SOLDADO PORQUE ME SIENTO ORGULLOSO DEL UNIFORME, DE LAS INSIGNIAS QUE ME HONRAN Y DE LA BANDERA QUE A LA QUE JURÈ DAR MI VIDA. SIEMPRE SERE SOLDADO PORQUE ME ENCUENTRO SUJETO POR LAZOS INDISOLUBLES,DE FRATERNAL HERMANDAD CON TODOS MIS CAMARADAS. SIEMPRE SERE SOLDADO PORQUE ESTANDO ACTIVO, MI VIDA FUE DE LA NACION,MI FAMILIA FUE DEL EJERCITO Y MI HOGAR TAMBIEN FUE MI CUARTEL. Y AUN CUANDO DEJÈ LA TROPA SIGO SIENDO SOLDADO,PORQUE SIEMPRE QUE ESCUCHO LA MUSICA INCONFUNDIBLE Y LAS VIBRANTES ESTROFAS DE NUESTRO HIMNO NACIONAL O ME ENCUENTRE DE CIVIL AL FRENTE DE LA BANDERA RECUERDO MI SALUDO Y ME DESCUBRO EN LA POSICION DE FIRMES Y SE ME HUMEDECEN LOS OJOS. SIEMPRE SERE SOLDADO, PORQUE CUANDO PERCIBA EL BATIR DE LOS TAMBORES O EL TOQUE DE LAS CORNETAS O EL TRIÑAR DE LOS CLARINES CON EL PASO FIRME Y RUIDO DE LAS BOTAS DESEARE SALIR TRAS ELLOS AL LUGAR DONDE MARCHAN. Y AUN CUANDO SEA ANCIANO, SEGUIRE SIENDO SOLDADO,POR QUE SIEMPRE QUE LA PATRIA LO LLEGARA A REQUERIR,ESTARIA SIN VACILAR CON LAS ARMAS EN LA MANO JUNTO A MIS CAMARADAS EN LA PRIMERA LINEA DE COMBATE. Y MORIRE SIENDO SOLDADO,PORQUE YA EN MI TESTAMENTO HE DEJADO ESTABLECIDO QUE ME LLEVEN A LA TUMBA CON MI UNIFORME DE CAMPAÑA Y CON MI ESCAPULARIO DE LA VIRGEN PARA EL ETERNO DESCANZO DE MI HUMILDE DESPOJO, GRACIAS EJERCITO, POR HABERME ACEPTADO COMO TU PREDILECTO HIJO, PARA CUIDAR MI PATRIA QUERIDA.

miércoles, 11 de enero de 2012

ROBAN HELICOPTERO SOVIETICO Y LO TRAEN A HONDURAS.


Foto coleccion y propiedad del Cnel. F.A.H(r) Francisco Zepeda Andino.

Anales Históricos 27 noviembre, 2011.

Por: Juan Ramón Martínez.

El 8 de febrero de 1989, el piloto militar nicaragüense Capitán Edwin Estrada Leiva, inicio un viaje de rutina hacia la frontera con Honduras.

Llevaba como misión, realizar operaciones de información en la zona, escenario de un conflicto en que el Ejercito Sandinista se enfrentaba con las tropas de la contra revolución nicaragüense, apoyada por los Estados Unidos y por Honduras. Para los jefes y compañeros del Capitán Estrada Leiva, era un viaje de rutina. Pero no para el militar nicaragüense, que había sido tentado por la información que los estadounidenses ofrecían un millón de dólares al piloto que entregara un helicóptero soviético como el que pilotaba.

Ese día había tomado la decisión de volar hacia Honduras, burlando las defensas aéreas de este país que de hecho estaba enfrentado con el suyo. Creía que podía burlar el radar que la Fuerza Aérea Hondureña tenía en el Cerro La Mola y aterrizar en Toncontín, para entregarse a las autoridades hondureñas y por este medio a las estadounidenses. Además estaba convencido que sus compañeros pilotos de la Fuerza Aérea Sandinista no descubrirían su fuga y que en consecuencia no lo derribarían.

En efecto, penetro al cielo hondureño y volando a baja altura, evito los cerros y las colinas de la zona sur y usando varios cañones sobre Cerro de Hula, coloco el helicóptero Numero 355 de la Fuerza Aérea Sandinista en la cabecera Sur del Aeropuerto Toncontín. Hasta ese momento la Seguridad Interna de la Fuerza Aérea se entero de la llegada del helicóptero sandinista.

Rodearon al piloto Estrada Leiva el que se rindió a las autoridades hondureñas, a las que les indico sus planes de entregar el helicóptero que pilotaba a las autoridades estadounidenses. Alertadas estas, llegaron a Toncontín y se entrevistaron con Estrada Leiva que además del helicóptero les dio valiosa información adicional sobre la operación y equipos de vuelo y artillería de la Fuerza Aérea Sandinista.

Expertos de Estados Unidos vinieron a estudiar la nave la que un tiempo después fue llevada a una base estadounidense ubicada en territorio continental de aquel país. El capitán Estrada Leiva, fue conducido igualmente a los Estados Unidos en donde presumimos reside con una nueva identidad, gozando a plenitud el millón de dólares que le entregaron oportunamente las autoridades de aquel país.

Tomado y recopilado del dirio "La Tribuna" de Tegucigalpa con fecha del 27 de noviembre del 2011.
http://www.latribuna.hn/2011/11/27/roban-helicoptero-sovietico-y-lo-traen-a-honduras/