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sábado, 28 de enero de 2012

Pensamiento y Vision Estrategica de la F.A.Ch




Por el General Ramón Vega Hidalgo.

I. INTRODUCCION
"Frente a los grandes cambios que se están
produciendo en las diversas áreas del conocimiento,
Chile se enfrenta a un importante desafío, cual es
incrementar su desarrollo científico y tecnológico para
mantener y, en lo posible, mejorar su presencia en los
mercados Internacionales.

Tal objetivo se logra en la medida que el país
sea capaz de utilizar la inteligencia de sus recursos
humanos para innovar en el ámbito Científico-
Tecnológico, de modo que se generen productos
nuevos o más elaborados en torno a las enormes
riquezas naturales que posee Chile.

Por esa vía, al mismo tiempo, prosperarán
nuevas industrias, aumentarán las inversiones
nacionales y extranjeras incrementándose las fuentes
de trabajo, todo lo cual, conducirá por una senda de
progreso a la nación y a sus habitantes".
Esta reflexión de un distinguido científico
chileno, el Dr. Lionel Gil Hormazábal en su libro
"Alternativas Científicas para el Desarrollo
Tecnológico de Chile", aparentemente no guarda una
relación directa con la visión estratégica de una
Institución castrense como la nuestra.

Sin embargo, las características de la época
en que nos ha tocado vivir y lo que visualizamos en el
futuro inmediato, nos señalan sin lugar a dudas, que
los países avanzan hacia su desarrollo mediante la
creciente integración y participación armónica de todos
los estamentos e instituciones que lo componen, lo que
incluye, por cierto a sus FF.AA..

La Fuerza Aérea de Chile, en particular, tiene
desde hace varios años un importante accionar en
diversas áreas tecnológicas, que han hecho posible, no
sólo el desarrollo de sus capacidades como arma, sino
también se han convertido en un positivo aporte para el
más eficiente aprovechamiento de los recursos
humanos y naturales de nuestro país.

Este aporte tecnológico al quehacer nacional
se ha caracterizado en las últimas décadas por la
utilización extensiva del espacio, del cual algunos
aspectos no son suficientemente conocidos. Por
supuesto esta utilización responde también a
propósitos militares que persiguen otorgar a la Fuerza
Aérea las capacidades fundamentales que la hace ser
actualmente, el factor definitorio en un conflicto
bélico.

Ya no es posible pensar en la dualidad
hombre/avión como la base del arma aérea. Si bien
importante, este elemento es parte integrante de un
sistema mayor que involucra tecnologías, sistemas,
comunicaciones y, fundamentalmente, un medio
ambiente de características muy particulares y
novedosas, como lo es el ámbito aeroespacial, nueva
dimensión surgida solo durante el presente siglo. Chile
en el actual entorno regional y mundial; agradeciendo
muy sinceramente la oportunidad que me brinda el
"Consejo chileno para las relaciones Internacionales"
de hacerlo ante tan selecta concurrencia.

Voy a referirme al tema propuesto
presentándolo en tres órdenes de ideas que en la
práctica se entrelazan:

- Breve análisis del nuevo orden mundial;
- Visión estratégica de la Fuerza Aérea en
relación a este nuevo orden mundial, y sus
implicancias regionales; y finalmente,
- La explotación del espacio dentro de las
Estrategias de Desarrollo de la Fuerza Aérea
y del país.

II. EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

Es un hecho que hoy en día el mundo vive un
nuevo orden. En general pueden advertirse tres macro
tendencias que marcan la actualidad, como son:

A. La extinción progresiva de los sistemas
económicos centralizados.

B. El término de regímenes bajo el control de
partidos ideológicos únicos.

C. Una estrecha interrelación de intereses
comunes entre los países.

La caída del muro de Berlín, la Glasnot y la
Perestroika, como también el colapso del sistema
comunista soviético, son productos evidentes de este
nuevo orden de cosas.

Las consecuencias han sido variadas y
trascendentales en la vida de diferentes nacionesestado
y para las relaciones internacionales.

En efecto, ha desaparecido el clásico
enfrentamiento este-oeste y por tanto, la eventualidad
de un conflicto de tipo general o mundial se ha alejado
eventualmente; al menos en apariencia.

Se estaría viviendo, según mi parecer, un
período de paz entre oriente y occidente, en el cual se
nota una mayor actividad de las Naciones Unidas para
preservarla.

A futuro, sin embargo, hay elementos que
podrían configurar nuevas situaciones de conflicto a
nivel mundial. Debe tenerse presente que, el nuevo
ordenamiento no ha terminado, por ejemplo, con las
capacidades militares de Rusia; sus Fuerzas Armadas y
su arsenal nuclear. Habría que observar, también,
como evoluciona la iniciativa de desarme nuclear en
armas tácticas planteada por el presidente Bush la
semana pasada y la reciprocidad que se espera por
parte de la Unión Soviética.

Por otra parte, la comunidad europea se hace
cada vez más poderosa y podría aumentar a futuro si
Rusia pasa a ser un miembro activo de ella. Visto así,
perfectamente bien podría llegarse a otra bipolaridad,
no como la hasta hace poco conocida, pero sin con un
nuevo actor cada día más poderoso, como sería el
bloque de países europeos.

En esencia, las posibilidades de conflicto no
se eliminan y la razón de ello reside,
fundamentalmente, en una realidad que a veces se
soslaya. La génesis del conflicto esta en el interior del
hombre.

Desde que nace se enfrenta y lucha, primero
con el ambiente y luego con sus semejantes para
sobrevivir. Esta lucha tiene que encararla por todos los
medios a su alcance, ya que es un problema de
supervivencia. Por ello hará uso en cuanto sea
necesario, de la fuerza para lograr su subsistencia.
Este problema vital que se da a nivel
individuo, se repite a mayor escala en las relaciones
entre países dando origen a la larga secuela de guerras
y conflictos que caracterizan la historia de la
humanidad.

Por otra parte, el nuevo orden que hoy tiene
el mundo, si bien es cierto ha alejado la posibilidad del
conflicto global en el corto plazo, no da solución a
problemas de tipo económico, sociales y políticos que
han sido y son generadores clásicos de conflictos
internos y externos.

Esto es más evidente en los denominados
países en desarrollo.

Finalmente, cabe recordar que la razón
económica, seguirá siendo una causal de conflictos. Si
bien tal tipo de problemas, especialmente cuando se
afectan grandes intereses nacionales, no aparecen
como la causa directa de enfrentamientos, ellos están,
de una u otra forma, representados en los hechos.
En el reciente conflicto del Medio Oriente,
los aspectos relacionados con un eventual cambio en el
control del petróleo, según mi parecer, fueron la causa
más sólida de la guerra que allí se generó; bastante más
profunda que el cuestionamiento jurídico de la
invasión de Kuwait por Irak.

En definitiva, la actual situación mundial tan
aparentemente auspiciosa, creo que no ha variado ni
alterado los elementos que tradicionalmente han
generado conflictos en determinadas zonas del planeta.
Lo que sí podría ocurrir, en este nuevo orden
mundial, de tipo unipolar, es un cambio en las FF.AA.
de las grandes potencias en cuanto a sus estrategias, y
en las de otros países como el nuestro en cuanto a su
desarrollo y medios, y todo ello, dependiendo del rol
que ellos eventualmente podrían desempeñar a nivel
internacional, como podría ser el integrar una Fuerza
Multinacional de paz.

III. VISION ESTRATEGICA DE LA
FUERZA AEREA EN EL NUEVO
ORDEN Y CONTEXTO MUNDIAL Y
REGIONAL.

Desde el punto de vista de la defensa y del rol
que en ella compete a la Fuerza Aérea, creo que el
nuevo orden existente no cambia la estrategia a nivel
regional.

Como lo señalara anteriormente, las reales
posibilidades de conflicto estarán siempre latentes ya
que, por una u otra razón, pueden ser afectados
intereses de tipo nacional.

Recordemos que en este asunto de las
relaciones internacionales los países no son amigos o
enemigos per se; lo serán o no dependiendo si sus
intereses son afines o contrapuestos y, será esta
situación, la que determinará una paz sostenida o un
eventual enfrentamiento.

En consecuencia, la Fuerza Aérea de Chile,
debe mantener primeramente su visión estratégica
considerando las realidades señaladas y será la
correspondiente Apreciación Global Político-
Estratégica la que determine las posibilidades de
ocurrencia de un conflicto dando las tareas a cada
frente. Así, la correspondiente al Frente Bélico, del
cual es parte nuestra Institución, determinará el rol que
deberemos jugar y los objetivos a conseguir ante tal
situación.

Por lo señalado, Chile debe mantener FF.AA.
capaces de cumplir con la tarea constitucional relativa
a "Defensa de la Patria" y "Esenciales para la
Seguridad Nacional". Es en ese contexto, en el cual la
Fuerza Aérea deberá cumplir con su Misión y esta
tendrá que ser satisfecha en términos tales que resulte
decisiva en el desarrollo del conflicto, como ha
quedado demostrado en las últimas guerras,
particularmente en Israel y en Irak.

Para que esto ocurra, es indispensable y vital
para el país contar con una Fuerza Aérea en presencia,
tecnológicamente avanzada y dotada de los elementos
adecuados para aplicarla con su tremendo efecto letal,
y esto no se improvisa. Es tarea de largos años
estructurar un arma aérea de tales características, es
largo el tiempo requerido para tener el personal
adecuado a tales exigencias y los elementos materiales
que conforman una Fuerza Aérea en el real sentido de
la palabra.

No hay Fuerzas Aéreas a medias; son o no
son; están o no están; esa es la alternativa vital para la
supervivencia de una nación en la actualidad.
Tenemos que saber reconocer las señales de
los tiempos y reaccionar con anticipación, con
prospectiva, conforme a ellas.

Debemos recordar que el concepto del Poder
Aéreo se originó prácticamente con el nacimiento del
avión. De inmediato se visualizó el empleo del avión
en la guerra y surgieron pensadores que formularon los
principales originales de la Estrategia Aérea. Estas
mentes que supieron distinguir claramente esta tercera
dimensión que se incorporaba al conflicto militar
clásico, quedaron con el tiempo cortas en su visión.
Giulio Douhet, en su libro "El Dominio Del Aire"
expresaba, refiriéndose a la característica del Arma
Aérea:

"Los problemas futuros mas serios que
enfrenta el Arma Aérea, pueden ser:
- Aumentar la seguridad de vuelo y facilitar
los despegues de aterrizaje.
- Excluir el uso de material deformable en la
construcción de aeronaves.
- Aumentar el alcance de los aviones.
- Aumentar la velocidad y el rendimiento.

Si bien, el pensador italiano estuvo acertado
en su concepción para ese tiempo, no fue lo suficiente
en la perspectiva ya que la velocidad del desarrollo
Científico-Tecnológico fue tan acelerada que
sobrepasó su visionaria imaginación. No podía prever
que este avance acelerado, ya en este mismo siglo,
llevaría al hombre a incursionar en el espacio,
solucionando no sólo los problemas por él planteados
que ahora nos parecen elementales, sino muchos otros
tremendamente complicados que trajo consigo la
evolución de lo aeronáutico a lo aeroespacial.

Este desarrollo aeronáutico produjo un
verdadero desborde tecnológico en diversas áreas
como la metalurgia, la electrónica, la química, la
medicina, la astronomía, la mecánica, etc. Todas ellas
tuvieron que ir dando respuestas a los cada vez más
exigentes requerimientos de esta nueva dimensión.
Podemos citar al respecto los estudios sobre fatiga de
materiales, la miniaturización, los sistemas electrónicos
integrados, el radar, e incluso, los sistemas e
inspección no destructivos de las estructuras de
aviones, cuya misma metodología se aplica hoy en
medicina en los exámenes de scanner.

Todo este avance ha permitido que el espacio
sea parte del quehacer de hoy y lo será, sin dudas, con
mayor fuerza en el futuro próximo.

Esta nueva dimensión -espacial- marca
fuertemente la Estrategia de Desarrollo en la Fuerza
Aérea y por ende, la obtención de capacidades para
cumplir con su Misión y cooperar al progreso del país.
El imperativo de tener un Poder Aéreo capaz
de respaldar la política exterior de Chile, de ser un
verdadero disuasivo a eventuales conflictos, de
responder con eficiencia y letalidad ante una necesidad
de guerra, es la tarea mayor y en un marco mucho mas
amplio que el antes conocido.

IV. EXPLOTACION DEL ESPACIO

El hombre siempre ha dirigido su
pensamiento al espacio. En una primera etapa esto se
manifestó en aspectos religiosos, de leyendas e incluso
astrológicos. Basta recordar preceptos bíblicos como
las revelaciones de San Juan en el Libro del
Apocalipsis, la leyenda de Dédalo, o los "vimanas" o
carros voladores mencionados en textos sánscritos
hindúes de 2.000 Años A.C.

Transcurrieron siglos durante los cuales esta
inquietud ancestral del ser humano se manifestó sólo
en el nivel del pensamiento, hasta que aparece Da
Vinci, quien esboza artefactos con una aproximación
científica.

Desde la época de Da Vinci (fines del 1.400),
hasta el primer globo aeroestático de Montgolfier
(1783), debían pasar cerca de 300 años, y desde
entonces hasta que el hombre lo hiciera por sus propios
medios, Lilienthal, sólo cerca de 100 años. De allí el
avión transcurre apenas una década y en los casi 88
años siguientes tenemos al hombre en la luna y
orbitando nuestro planeta.

Lo que ha permitido este avance espectacular
ha sido el desarrollo de la ciencia y la tecnología, cuya
velocidad de cambio, en el caso aeronáutico, ha
superado con creces a otras disciplinas.

En lo que al medio aéreo compete, el primer
vuelo de un artefacto más pesado que el aire (1903)
constituyó un primer umbral que dio origen al Poder
Aéreo, el cual fue evolucionando a la par con el
desarrollo científico tecnológico hasta llegar a
constituir lo que hoy se denomina Poder Aeroespacial
que nace con el lanzamiento del primer artefacto de
tipo orbital, el sputnik en 1957. Este es un segundo
umbral en el cual nos encontramos, con el futuro y el
espacio por delante.

Dada esta tendencia evolutiva, esta nueva
dimensión espacial obviamente afecta la estructuración
de una Fuerza Aérea, por lo que necesariamente debe
ser considerada al plantear una visión estratégica de
esta arma.

Esto no es una mera especulación de índole
filosófica, sino una severa realidad.

El reciente Conflicto del Golfo nos señala con
ejemplos concretos como el uso del espacio fue vital
en las comunicaciones, obtención de información,
navegación, etc. En otras palabras, las mejores
capacidades operacionales las obtuvieron Fuerzas
Armadas que hicieron uso de la perspectiva espacial,
amen de contar con los elementos tecnológicos
adecuados.

Tal realidad no está ajena a nosotros y es
por eso que, al señalar que la eventualidad de un
conflicto es algo latente, para lo cual hay que estar
preparado adecuadamente, lo expresado en cuanto a la
dimensión aeroespacial de nuestro desarrollo
institucional y nacional, es algo absolutamente
sustantivo.

Es necesario enfatizar que una Fuerza Aérea
es un sistema, que opera como tal. Como todo sistema,
la componen numerosos elementos o subsistemas que
se caracterizan por la alta tecnología, como por
ejemplo, en armamento, aviónica, mantenimiento,
combustibles, etc., y la operación y cuidado de estos
delicados elementos requiere de personal altamente
calificado.

Un sistema tecnológico de esta calidad, como
señalara anteriormente, tiene un costo alto; pero este
debe ser examinado en una relación costo-eficiencia.
Del mismo conflicto antes mencionado
tenemos un ejemplo categórico de lo que afirmamos.
Para el objetivo de destruir 4 reactores
nucleares iraquíes se enviaron en una primera misión
75 aviones diversos, operando de día, con armamento
mayormente convencional; los que no lograron su
propósito. Ante esto, se hizo uso de mejor tecnología
en un nuevo ataque, enviando en tal operación de tipo
nocturno 8 aviones F-117, Stealth, conocidos como
"invisibles", con armamento inteligente y apoyado por
sólo 2 aviones tanque. El resultado fue que se
destruyeron 3 de los 4 reactores en una sola misión.
Según planificadores estadounidenses, el mismo
resultado también podría haberse obtenido con sólo 2
bombarderos B-2.

Este ejemplo demuestra dramáticamente las
indudables ventajas comparativas de disponer de la
más avanzada tecnología posible en el arma aérea. De
allí la importancia para nosotros, de precisar objetivos
de desarrollo óptimos que permitan conformar una
Fuerza Aérea en la cual prime la calidad por sobre la
cantidad.

Es importante hacer notar, que en materias
aeronáuticas, y también en lo espacial, la brecha entre
los países más desarrollados y el resto, entre los que
nos contamos, es cada vez más acentuada en el tiempo.
Este gap tecnológico entre el momento en que se
conciben nuevas tecnologías y aquel en que nosotros
las usamos efectivamente tiende a brindarse cada vez
más debido a la velocidad del cambio.

Por otra parte se produce otro diferencial
entre el material aéreo con que se cuenta y las
capacidades totales de que se dispone para obtener el
máximo rendimiento de dicho material. Es necesario
tener no sólo el material de vuelo, sino también, el
apoyo logístico, la calidad en el mando, los sistemas de
armas correspondientes, los niveles de entrenamiento
adecuados, la transferencia tecnológica desde países
más desarrollados, que permitan obtener de esas
plataformas de vuelo todas las capacidades para la cual
fueron diseñadas.

Estos diferenciales son el problema
permanente que enfrentamos, por ser la Fuerza Aérea
un arma, cuya tremenda gravitación en el conflicto se
basa, precisamente, en la más avanzada tecnología que
debe ser su característica.

Por esta razón el arma aérea
y, en general, la actividad aeroespacial son las que van
marcando el rumbo en la innovación tecnológica.
En nuestro ámbito, esta lucha por mantener
vigencia tecnológica es la que nos ha impulsado a la
creación y consolidación de ENAER, como también, a
participar en diversos trabajos conjuntos con entidades
tecnológicas privadas y a buscar la transferencia
tecnológica con industrias aeronáuticas y Fuerzas
Aéreas amigas.

Nuestro objetivo es obtener, dentro de la
realidad del país, mayores capacidades y para ello es
esencial que nuestras actividades se conozcan, se
comprenda la gravitación del arma aérea y se logre el
apoyo y la voluntad para estructurarla de manera que
sea un instrumento bélico vigente y creíble, vital para
la decisión del conflicto, como también, para ayudar a
la disuasión del mismo.

En este afán de no quedarse atrás en el
desarrollo tecnológico, la Fuerza Aérea decidió hace
ya algunos años, su incorporación, como usuario, de
los beneficios de algunos de los sistemas espaciales en
uso. Esta acción de utilización de satélites, que es el
caso, no sólo ha quedado en el terreno de beneficiario,
sino además de apoyo y de cada vez mayores
responsabilidades.

En este aspecto, deseo señalar
algunos ejemplos de esta utilización a través de los
cuales queda demostrado como el espacio integra a la
humanidad, y porqué para un país como el nuestro, el
uso del espacio no es un lujo, sino por el contrario,
no podemos darnos el lujo de no usarlo.

Una muestra notable de integración espacial,
más allá de consideraciones ideológicas, es el
programa soviético-norteamericano CORPASSARSAT,
para búsqueda y salvamento y del cual
somos usuarios.

Funciona con una constelación de cuatro
satélites: dos COSPAS soviéticos que giran a 1.000
Kms. de altura, y dos SARSAT, serie NOAA,
norteamericanos que lo hacen a 800 Kms. Los aviones,
buques, e incluso las personas, pueden llevar balizas
que se activan en ciertas circunstancias, emitiendo
frecuencias hacia el espacio y que son captadas por los
satélites que las devuelven a estaciones receptoras en
tierra permitiendo así establecer las coordenadas del
emisor.

Una de estas estaciones está basada en Chile
y opera para el Servicio de Búsqueda y Salvamento de
la FACH.

El sistema de posicionamiento global (GPS)
es otro notable avance espacial a disposición de todos
los países, del que también usufructuamos.

En forma similar al sistema anteriormente explicado, consiste en
una constelación de 18 satélites en 6 planos orbitales
que emiten continuamente hora y posición.

Unreceptor puede inferir su posición relativa combinando
las señales de 3 satélites de esta verdadera "Jaula
Satelital" que encierra al planeta, con precisión de
centímetros y de millonésimos de segundos.

Este sistema sirvió a efectivos
estadounidenses para ubicarse en el desierto en la
reciente guerra en Irak, usando receptores individuales,
como también para dirigir la intercepción de los scuds
iraquíes.

En la misma región, actualmente nuestros
helicópteros, destacados en las Fuerzas de Paz de las
Naciones Unidas, usan también este sistema para
orientarse en vuelo, sin que hayamos tenido el menor
inconveniente al respecto y gracias a que
oportunamente conocimos y nos incorporamos a esta
tecnología.

Pero no sólo la Fuerza Aérea recibe los
beneficios de usar las tecnologías espaciales. A nivel
país, las redes computacionales académicas son un
claro ejemplo de como el espacio ayuda a la
integración de la humanidad, en diversos aspectos.

En Chile existe la red universitaria de
computación "REUNA", a la que están conectadas la
mayoría de las universidades que cuentan con centros
de computación. A su vez, "REUNA" está conectada a
la red BITNET, su similar norteamericana, operando a
través de ellas 995 usuarios que pertenecen a 10
universidades chilenas, a 3 argentinas y a 14
instituciones no universitarias chilenas y argentinas.
Un aspecto esencial en el cual se demuestra
en toda su importancia la potencialidad de la
perspectiva aeroespacial para el desarrollo del país, lo
constituye la percepción remota de su geografía y
ecosistemas, ya sea a través de la fotogrametría o desde
satélites. Con ello se hace posible la detección, análisis
y santificación de los recursos naturales del país,
proporcionando una base científica para su
explotación, como también, para captar los cambios en
el medio ambiente.

No podemos operar ya en estos aspectos con
métodos tradicionales. La década del 90 se
caracterizará por una acentuada globalización del
comercio.

Predominará la competencia abierta y la
economía de libre mercado y se producirán cambios
profundos en las industrias tradicionales. En este
ámbito prevalecerán los países que muestren procesos
productivos eficientes y que asimilen rápidamente los
cambios tecnológicos.

Las modernas técnicasaeroespaciales para la cuantificación y análisis de
nuestros recursos naturales representan en este sentido
un tremendo avance para un aprovechamiento más
tecnificado y eficiente de ellos.

Son estas tecnologíasde percepción remota las que el Servicio
Aerofotogramétrico de la FACH introdujo y continúa
ofreciendo al país, en apoyo directo a su desarrollo.
El uso del espacio, sin duda, incrementa las
capacidades operacionales del arma aérea chilena ya
que es sabido que aspectos vitales para el mejor
empleo del arma lo constituyen mejores
comunicaciones, información y otros factores "no de
combate", pero complementarios y de tremendo valor
en la conducción de las operaciones.

Sin embargo, y a pesar de los aspectos
positivos señalados, mi experiencia como Presidente
del Comité de Actividades Espaciales, integrado por
representantes de diversos ministerios y entidades
nacionales relacionadas con el uso del espacio, me ha
permitido constatar la ausencia de una Política
Nacional del Estado de Chile, que regule y oriente la
participación del país en el espacio, como también, la
necesidad de establecer un ente oficial o agencia,
responsable de su puesta en práctica, desempeñándose
internacionalmente como el representante oficial de
nuestro país ante los organismos similares existentes.

V. REFLEXIONES FINALES
El tema tratado, que estimo de máximo
interés, contiene muchos aspectos susceptibles de ser
ampliados con mayor detalle en toda la riqueza de su
contenido.

Puede suscitarse una variada gama de
opiniones al respecto, que no disminuyen su vigencia e importancia.

Por tal razón, y dado el escaso tiempo
disponible, solamente deseo expresar algunas
reflexiones finales como un aporte para una discusión
más extensa, a la cual, desde luego, invito a la
comunidad académica y a la ciudadanía en general.

A. VISION ESTRATEGICA EN EL NUEVO
ORDEN
No estimo que un cambio en el ordenamiento
mundial, salvo que se llegase a la utopía de la paz
permanente, haga variar fundamentalmente los
conceptos estratégicos por los cuales se orienta el
empleo de la Fuerza Aérea, como tampoco el rol que
ella debe cumplir de acuerdo a los mandatos
constitucionales de nuestro país. En consecuencia, la
Institución debe perseverar en el desarrollo de
capacidades que le permitan respaldar el logro de los
Objetivos Nacionales, contribuyendo paralelamente al
desarrollo del país mediante las actividades
aeroespaciales que le son propias.

B. ESTRATEGIAS DE DESARROLLO
La Fuerza Aérea es un instrumento bélico que
utiliza tecnología de punta para tener las mejores
posibilidades en caso de conflicto. No nos sirve ser la
segunda o la tercera mejor Fuerza Aérea; en la realidad
en que estamos insertos tenemos que ser la mejor. Por
tanto, para nosotros la tecnología es absolutamente
vital. Pocos pilotos y sistemas de armas de alto
entrenamiento y tecnología, aunque requieran una
elevada inversión, arrojan un resultado mucho más
eficiente en términos de costo-beneficio, que mantener
una flota numerosa de calidad inferior o dotaciones de
pilotos con bajo nivel de entrenamiento.

El factor presupuesto, que determina los
recursos a invertir para mantener una Fuerza Aérea en
presencia, de alta tecnología y de alta rentabilidad,
resulta absolutamente central en este aspecto y
demanda un estudio cuidadoso, objetivo y tecnificado.
Para ello siempre debe tenerse en cuenta que una
Fuerza Aérea no se improvisa, que es un sistema de
grandes exigencias, que requiere de tripulaciones con
óptimo entrenamiento, sistemas de armas de la más
avanzada tecnología, comunicaciones absolutamente

confiables, de Comandantes y Conductores altamente
especializados y compenetrados de la altísima
importancia que significa el poder aeroespacial de hoy
en día y su aporte al desarrollo nacional. Todo lo
anterior estará orientado por una doctrina de empleo
siempre actualizada, conforme a los avances que
periódicamente va experimentando el Arma Aérea.


C. EL ESTADO DE CHILE ANTE EL
ESPACIO
Como lo he expresado, considero que el tema
espacial es un asunto trascendente, de conocidos y
positivos efectos e insospechadas proyecciones para el
país.

Por tales razones, estimo como altamente
conveniente y por qué no decirlo, necesario, que Chile
resuma su situación y propósitos en este campo
formulando y promulgando una "Política Espacial del
Estado", como asimismo, cree legalmente, una entidad
o Agencia Oficial que oriente el necesario desarrollo
de nuestras actividades espaciales y en la cual estén
representados los diferentes estamentos estatales,
académicos y profesionales existentes en nuestra
comunidad.

D. EL HOMBRE ANTE EL ESPACIO
Más allá de las macro tendencias que
caracterizan la época actual, debemos en algún
momento reflexionar, como seres humanos, sobre los
múltiples desafíos y posibilidades que nos plantea el
espacio.

El hombre ya ha llegado a la luna y enviado
naves exploradoras hacia otros planetas, estableciendo
así los primeros intentos de líneas de comunicación
con receptores que aún no conocemos, en mundos
ignotos.

Para algunos, estos hechos parecieran marcar
una etapa casi final de la evolución de nuestra especie,
en su aparentemente dilatada permanencia en el
planeta.

Creo firmemente, por el contrario, que
estamos en el umbral solamente de un largo y nuevo
derrotero para la especie humana en relación al cual
debemos acostumbrarnos a pensar.

La velocidad de cambio ha alcanzado tal
aceleración que nos obliga a anticiparnos cada vez
más. La semana pasada se puso en operación el
proyecto "BIOSFERA 2", EN ARIZONA (USA). Se
trata de una especie de ciudad artificial que, encerrada
herméticamente bajo una cubierta especial, persigue
crear un modelo de ecosistema que el hombre podría
llevar a otros mundos para subsistir allí.

Ya el hombre piensa en emigrar de su
planeta, a pesar que dentro de la evolución de la tierra,
si la expresamos en un día imaginario de 24 horas, el
ser humano sólo aparece 40 segundos antes de la
medianoche. Por lo tanto, desde una perspectiva
cósmica, el hombre recién ha nacido, es un fenómeno
nuevo para este planeta, pero su destino en él es
infinito. Debe buscar en consecuencia, su prolongación
más allá de la tierra.

Es en este nuevo orden de magnitudes y
desafíos en que debemos encarar el futuro. Es por ello
que la Fuerza Aérea de Chile, cuya potencialidad
misma se funda en la vanguardia tecnológica, ha
estado y continuará manteniendo su más viva
preocupación por el aprovechamiento de todas las
posibilidades que la ciencia aeroespacial nos ofrece
como arma y también, por sobre todo, lo que ofrece a
Chile como Nación.

1. Conferencia dictada ante el Consejo Chileno para las
Relaciones Internacionales el 30 de septiembre de
1991 y reproducido en un documento del Centro de
Estudios Aeronáuticos y del Espacio (CEADE), de
octubre de 1991.

2. Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea de Chile.

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