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lunes, 30 de enero de 2012

Reseña Histórica de la Escuela de Aplicación para Oficiales en las FF.AA de Honduras.



Tomado y recopilado de la pagina oficial de las FF.AA de Honduras.



Hablar de la trayectoria histórica de la Escuela de Aplicación para Oficiales, es hablar de la Historia Militar de Honduras y abordar este tema es penetrar en un campo que a la vez de sugestivo e interesante es también difícil. Es sugestivo e interesante por la visión grande que se puede presentar ante nuestros ojos para ver de cerca las múltiples inquietudes de superación de nuestros antepasados militares, cuyas palabras quizá no encontraron el eco necesario para ver materializadas sus ideas y difícil también, debido a la falta de fuentes que consignen en detalles, ciertos aspectos históricos y si los hay, valga la salvedad, no es sencillo tenerlos al alcance para su debido análisis e investigación.

La Escuela de Aplicación, motivo de legítimo orgullo para todos los miembros de las Fuerzas Armadas, surgió como producto de la clara visión del alto mando de nuestro Instituto Armado, para dotar a los cuadros de Oficiales, de un Centro de Estudios Militares en consonancia con los métodos y técnicas más modernas para capacitar al profesional de las armas en el perfecto desempeño de las múltiples tareas que la Constitución le ha señalado, como fiel servidor de la Patria.

Pero el camino que la Escuela tuvo que seguir para llegar hasta aquí, fue duro y escabroso. Hemos de recordar que aún en el año de 1948 el Ejército, a diferencia de la Fuerza Aérea, adolecía no únicamente de la falta de un Centro de formación para Oficiales, sino que también estaban ausentes los Centros de Estudios Militares, que permitieran a estos continuar con su capacitación después del curso o adiestramiento básico del arma, adquirido por la mayoría de los Oficiales en la Escuela Básica de Armas o en la Escuela de Cabos y Sargentos. Factores de índole político, fáciles de entender fueron los causantes de ese franco estancamiento, pues es imposible pasar desapercibidos los numerosos intentos llevados a cabo para organizar academias militares, tal como lo pretendió el Coronel Chileno Luís Oyarzún, en el año de 1905, durante el gobierno del Doctor Miguel R. Dávila; la Escuela de Artillería dirigida por el Coronel Francés Labró, disuelta el 3 de mayo de 1914; la Escuela que, fundada el 1º de Febrero de 1917 y rectorada por el Coronel e Ingeniero Miguel Ángel Ramos, fue clausurada en 1924; y finalmente, la que, bajo la administración del doctor Vicente Mejía Colindres, iniciara sus labores el 1º de Enero de 1931 bajo la dirección del General Abel Villacorta y que tuviera una efímera existencia como lo muestra su desaparición en noviembre de 1932.

Los primeros Oficiales que en la década del cuarenta tuvieron la oportunidad de establecer contacto con los sistemas y técnicas militares modernas, fueron aquellos que gozando de becas otorgadas por el gobierno de los Estados Unidos de América, a través del programa de asistencia militar, participaron en cursos en la Zona del Canal de Panamá. Justo es entonces el merecido reconocimiento hacia ese gran país del norte por su enorme contribución a la evolución de nuestro instituto castrense.

Un nombre que habrá de figurar en la galería de honor del Ejército de Honduras por haberse dedicado con devoción profesional al mejoramiento institucional, es el del Coronel Russell D. Funk, quien el 3 de Febrero de 1948, asumió la Jefatura de la Misión Militar de Norteamérica, en sustitución del Coronel de la misma nacionalidad James Y. Adams. El Coronel Russell, fogueado oficial de Infantería, inmediatamente a su llegada al país, efectuó una apreciación de la situación general del adiestramiento del Ejército, llegando a la conclusión, de que la falta de adiestramiento de los cuadros de la organización militar, se debía obviamente a la falta de centros de enseñanza militar adecuados. Señalado el problema la solución pertinente fue la organización del PRIMER CURSO DE APLICACIÓN PARA OFICIALES, el cual fue servido por instructores norteamericanos, finalizando el 23 de septiembre de 1949, después de 21 semanas de labor.

Este curso se llevó a cabo en la ESCUELA DE APLICACIÓN PARA OFICIALES DE LA MISIÓN MILITAR, la que estuvo físicamente ubicada en el antiguo edificio de la dirección General de Sanidad, Dirección General de Aduanas, después justamente en el predio donde hoy se levanta majestuoso el edificio del Instituto Hondureño de Seguridad Social, en el Barrio de Abajo de la ciudad capital. Como una modesta honra a los graduados de este primer curso consignaremos aquí sus nombres: Capitán Carlos Salgado M. Jesús Velásquez M. Juan Flores Ramírez; Teniente Rigoberto Díaz, Juan Bú Castellón, Ceferino del Cid, Policarpo Rivas Bustamante, Carlos Corea Fiallos, Gregorio García Gómez, José López Aguilar y Alonso Flores Guerra. El inicial éxito obtenido en el curso anterior impulsó al Director de la Escuela, Coronel Russell, a organizar el segundo curso, el cual con una duración de 40 semanas dio inicio el 09 de Febrero de 1950, finalizando el 09 de septiembre del mismo año con la entrega de diplomas a 17 alumnos.


El tercer curso fue iniciado el 16 de octubre de 1950 con una participación de 52 estudiantes llegando a graduarse 32, quienes recibieron sus diplomas el 30 de marzo de 1951.

En este año el Director del Establecimiento Coronel Funk, recomendó que debido a la idoneidad de ciertos oficiales hondureños, se hacia posible que estos se desempeñaran como instructores; incluía además una petición en el sentido de que a la Escuela se le llamara en adelante, “ESCUELA DE APLICACIÓN PARA OFICIALES DEL EJÉRCITO DE HONDURAS”, así como designar al Capitán José López Aguilar, Director del citado centro, quién recién se había graduado del Curso Básico para Oficiales en Fort Benning, Georgia EE.UU. Ambas solicitudes fueron aprobadas quedando el mencionado oficial americano como asesor. A fin de facilitar a todos los oficiales, oportunidad para su capacitación, la Escuela inició el 23 de octubre del mismo año, un curso nocturno, el cual finalizó el 13 de julio del año siguiente, con la graduación de ocho (8) Oficiales.

Con el propósito de adquirir recursos humanos para fortalecer los cuadros del Ejército, en abril de 1951, se diseño un curso especial de cinco clases por semana, para estudiante voluntarios de los institutos: Central, Normal, San Miguel y Pineda Ugarte. El cuarto Curso de Aplicación fue inaugurado el 02 de Julio de 1951, iniciándose con 52 alumnos y recibiendo su diploma de graduación 45, en fecha del 02 de enero de 1952, más tarde, el 08 de marzo y por razones de otra asignación de servicio, el coronel Russell D. Funk, tuvo que abandonar el país, asumiendo la Jefatura de la misión militar el de igual grado Milton C. Schatauck, no sin antes haber dejado sobre bases sólidas el inicio de la tecnificación militar. Un cambio sustancial, consecuencia lógica de la rápida capacitación de la Oficialidad Hondureña, se produce el 22 de marzo de 1952, cuando mediante Acuerdo Nº 94, emitido por el Ministerio de Guerra, Marina y Aviación, se crea la Escuela Militar General Francisco Morazán, nombrando Comandante de la misma al Teniente Coronel Antonio Molina Ortiz. Tal circunstancia involucra a la Escuela de Aplicación del Ejército ya que junto a la Escuela de Cabos y Sargentos y Escuela Básica de las Armas pierden su identidad y autonomía al pasar a formar parte del recién creado centro militar, cuya organización quedó establecida en la siguiente forma: Plana Mayor, Curso de Aplicación para Oficiales, Curso de Aplicación para Clases, Batería de artillería y Compañía de Fusileros. De inmediato se comprenderá que al adoptar la anterior organización se buscó un sistema de administración en todo sentido a fin de centralizar la instrucción y por ende obtener mejores resultados.

Falta de personal para llenar los cupos de los cursos, así como retraso en la construcción del local, impidieron el inicio de los cursos, los que suponíase comenzarían a partir del primero de Abril; no lográndose tal hasta principios de mayo. Tomando en cuenta que los cursos arriba mencionados tenían una duración aproximada de 10 meses, puede suponerse entonces que el Primer Curso de Aplicación para Oficiales ya servido en la sede de la Escuela Militar General Francisco Morazán, finalizó en los comienzos del año de 1953, habiéndose graduado en tal ocasión 18 estudiantes. La huelga de la “Costa Norte”, así como la inundación en la misma región, fueron factores que obligaron al personal de la Escuela Militar a desactivar las labores académicas por un tiempo considerable, constituyendo tal eventualidad un enorme retraso en la ejecución de los programas de estudio. Los años 55 y 56 sinceramente no registraron un avance en cuanto a Cursos de Aplicación para Oficiales se refiere.

La experiencia adquirida en los años que hasta ahora han transcurrido, la influencia de Oficiales Hondureños graduados en Academias del exterior, así como la toma de conciencia de parte de la superioridad acerca de la necesidad de contar con un Centro de Formación para Oficiales apegado a una base científica, determina a esta, la fundación de tal centro de Formación adoptando el nombre de Escuela Militar General Francisco Morazán, la cual inició sus labores con el ingreso de la Primera Promoción de Caballeros Cadetes el 1º de Febrero de 1957.

Tres años después en 1960 y con el propósito de estandarizar la educación militar y humanística de la Oficialidad Hondureña, la Escuela Militar General Francisco Morazán bajo la Dirección del Coronel Roberto Palma Gálvez, planifica un Curso de Aplicación el cuál será servido en dicho plantel.

Con características especiales, este curso tiene entre otras la extensión del ciclo a tres años, cuyo pensum, no solamente contiene nutrida cantidad de materias castrenses, sino que abarca materias del Bachillerato también, a fin de asimilar tal plan al que en esos momentos se ejecuta en el Primer Centro de Formación.

Razones de naturaleza presupuestaria echaron a perder tan interesante como beneficioso proyecto, de manera que a mitad del año lectivo apenas se encontraba la mitad de los 35 oficiales matriculados y el desenlace fatal ocurrió al cancelarlo definitivamente. En el lapso comprendido de 1961 a 1967 aproximadamente, el Estado Mayor del Ejército se da a la tarea de preparar Cursos de Aplicación por correspondencia, sobre los cuales se efectúan exámenes periódicos a fin de verificar el aprovechamiento obtenido. Una nueva etapa se vislumbra prometedora en los años de 1968 y 1969.

El Estado Mayor en ese tiempo bajo la Jefatura del Coronel Mario R. Laínez, planifica Cursos de Aplicación en dos niveles. Uno es dirigido para Sargentos Primeros y Sub Tenientes y el otro para Tenientes y Capitanes. Asisten preferentemente a estos cursos, que por lo general se sirven dos veces al año, aquellos Oficiales que están próximos a ascender.

El conflicto bélico sostenido con la República de El Salvador impide la conclusión de los Cursos Planificados, razón por la cual el último finalizó el 19 de Abril de 1969. no obstante, la corta duración de los Cursos anteriormente descritos estos provocaron debido a su éxito una motivación que determino en el alto mando de las Fuerzas Armadas, la decisión de fundar la Escuela de Aplicación para Oficiales la cuál fue creada mediante el Acuerdo Nº 58, con fecha 1º de enero de 1972 y que inicialmente tuvo su sede en el Colonial edificio que ocupó el Cuartel San Francisco, dotada de un modesto pero cómodo edificio, con un bien estudiado presupuesto, equipo y material específico para la enseñanza y un selecto cuerpo de Instructores, todos nacionales, El primero de septiembre de ese mismo año inicia su primer Curso Medio de Infantería, en 1974 planifica y desarrolla el primer Curso Avanzado de Infantería y en 1978 se imparte el primer Curso Avanzado Integrado.

Con ello dicha Escuela desarrolla la capacidad de impartir cursos a las diferentes Armas y Servicios del Ejército.

El año de 1987 fue de grandes logros para la enseñanza académica, se firma el Convenio de Servicio Académico con la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.

En agosto del mismo año por decisión del Alto Mando de las Fuerzas Armadas, las instalaciones de la Escuela de Aplicación para Oficiales fue trasladada a las antiguas instalaciones de la Academia Militar de Honduras “General Francisco Morazán” (Las Tapias, F.M.) posteriormente en 1994 fue trasladada a las instalaciones que anteriormente ocupó el Primer Batallón de Comunicaciones (El Ocotal, F.M.) y el mes de mayo de 1996 fue trasladada al Fuerte General José Trinidad Cabañas, donde funcionaba la Escuela de Inteligencia; ocupando hasta la fecha esa Instalación ofreciendo todas las facilidades necesarias para la labor académica.

El 06 de Agosto de 2008 mediante Acuerdo E.M.H No. 060 emitido por la Dirección de Organización, Operaciones y Adiestramiento (C – 3) del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, se asigna, que ha partir del 01 de Septiembre de 2008, fecha en que se celebra el aniversario de este Centro de Estudios Militares, el nombre de ESCUELA DE APLICACIÓN PARA OFICIALES DEL EJERCITO “MAYOR LUIS FELIPE REYES MAYES”

Hasta la fecha nuestra Escuela, ha capacitado cerca del 85% de la Oficialidad del Ejército y a una significativa cantidad de Oficiales de la Fuerza Aérea y Fuerza Naval.

La selección del personal docente que labora en este Centro de Estudios Militares, ha sido cuidadosamente seleccionada por la superioridad para mantener en alto el prestigio que por años ha mantenido.

La Escuela de Aplicación para Oficiales es pionera de los Centros de Capacitación Militar de las FF.AA. y ha servido de modelo para la profesionalización de Oficiales de Policía, Naval y Aéreos.

Imposible es pasar desapercibida la ejecutoria de sus Directores Coronel Ramón Reyes Sánchez Coronel César A. Elvir Sierra, Teniente Coronel Daniel Balí Castillo, Teniente Coronel Daniel Ferrera Suazo, Teniente Coronel José A. Bueso Rosa, Coronel Guillermo Thumann Cordón, Coronel Ronnie H. Martínez, Coronel Carlos O. Reyes Barahona, Teniente Coronel Álvaro Antonio Romero Salgado, Teniente Coronel Ramón Rosa Martínez Domínguez, Teniente Coronel Claudio Alberto Laínez Coello, Coronel José Oscar Flores, Teniente Coronel Noe Flores Velásquez, Teniente Coronel José Francisco Bustillo Murcia, Coronel Williams Allan Copeland, Coronel Jorge Alberto Cubas, Coronel Marco Antonio Bonilla, Coronel Daniel Barahona Reyes, Coronel Isaac Ramón Santos Aguilar, Teniente Coronel Héctor Leonel Pavón López, Teniente Coronel Romeo Orlando Vásquez Velásquez, Coronel Carlos Eduardo Andino Cobos, Coronel Santos Danilo Soto Ponce, Coronel Roque Jacinto Arias Zavala, Coronel Natanahel Guevara Muñoz, Coronel Bartolomé Funez Castellón, Coronel Oscar Alfredo Flores Barahona, Coronel José Enrique Hernández Castro, Coronel José Manuel Alvarado Romero, Coronel Bayardo Emilio Bustillo Cerrato, Coronel Gustavo Adolfo Amador Funez, actualmente este cargo es desempeñado por el Teniente Coronel de Caballería D.E.M. Otilio Javier Sabillón Canales, quienes en su gestión, acompañados del Cuerpo de Oficiales de Planta, han puesto todo su celo profesional, para mantener inalterable el prestigio de tan importante Centro de Enseñanza militar.

Digno es además mencionar la activa participación de los Oficiales Alumnos que a través de su estudio y dedicación han dado mucho lustre a la Escuela manteniendo siempre el slogan: “FORJADORES DEL FUTURO NO HEREDEROS DEL PASADO”

Como puede apreciarse el historial de la Escuela de Aplicación para Oficiales es sumamente amplio, pero tal compendio jamás encontrará epílogo mientras en el corazón de sus alumnos perdure ese espíritu de disciplina, constancia y dedicación que inspiran las solemnes palabras; NON RISTARE, APTARE: NO DESCANSES, APRENDE.


Tomado y recopilado de la Pagina oficial de las FF.AA de Honduras:
http://www.ffaah.mil.hn/index.php/ejercito/centros-de-estudio/escuela-de-aplicacion-para-oficiales/253-resena-historica-de-la-escuela-de-aplicacion-para-oficiales.html?start=2

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