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domingo, 26 de junio de 2011

Militares chilenos en la Alemania de 1935.




A fines de 1935 viajaron al Tercer Reich (que ya era dirigido por el Partido Nacionalsocialista de Adolf Hitler) tres altos oficiales de la Fuerza Aérea: el comandante Basaure, el capitán de bandada González Nolle y el comodoro del aire Manuel Franke. Los huéspedes chilenos visitaron los consorcios de armamentos de Krupp en Essen, Siemens en Berlín, Daimler Benz y la fábrica de aviones Klemm, en Stuttgart, quedando profundamente impresionados ante la "extraordinaria organización y disciplina" del país anfitrión.

El resultado de esa visita fue incluir a Alemania como etapa principal del viaje de varios meses por Europa que en 1937 realizó el comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile (FACH), general Diego Aracena, junto a un grupo de oficiales.

La delegación castrense chilena fue recibida al más alto nivel, incluso por el propio Hermann Goering, brazo derecho de Hitler y jefe de la Luftwaffe. "En el campo de entrenamiento de la Luftwaffe (Fuerza Aérea de Alemania) en Neu Ruppin fue recibido el general Aracena y sus acompañantes con los máximos honores militares, como no se habían brindado antes a general alguno" (así lo publicó el periódico nazi Westküsten-Beobachter, Nº 196, 8/7/1937, p. 30).

Después de ese viaje se compraron nuevos aviones para la FACH y Línea Aérea Nacional (LAN Chile); en Alemania se ordenaron dos docenas de Focke Wulf por 48 millones de pesos, en Italia (país que estaba bajo la bota del fascista Benito Mussolini) veinte máquinas Breda por 32 millones, en Dinamarca material de vuelo por 5 millones y en los Estados Unidos hidroaviones por una cantidad de 2 millones de pesos. La Fuerza Aérea chilena ya poseía una cantidad de bombarderos trimotores Junker adquiridos en 1926-27 a través de los buenos oficios de Hans von Kiesling.

Queda entonces claro que hasta antes de la Segunda Guerra Mundial, el ejército chileno tenía muy buenas relaciones con el ejército alemán y no era raro que varios oficiales del estado Mayor Chileno realizaran cursos de perfeccionamiento en unidades regulares de la Wehrmacht.



Es así que en 1937 el joven Teniente Coronel Teófilo Gómez (Telecomunicaciones) cumple funciones en el Grupo de Comunicaciones Número 16 en Munster Westf. Uno de sus instructores fue el mismísimo Mariscal Erwin Rommel, de quien se sintió profundamente incentivado a "reconocer" el potencial de las telecomunicaciones en una guerra moderna rápida y decisiva.



El Teniente Teófilo Gómez (destacado por un círculo) participa ‘como un soldado más' (con uniforme del ejército chileno) en las maniobras militares que el ejército nazi llevó a efecto preparando la invasión a Polonia, Checoslovaquia y Norte de África.

Durante 1938 participa en numerosos juegos de Guerra donde tuvo que tomar parte en la planificación de un "posible escenario", la invasión de Polonia. Gracias a su destacada labor en Alemania, recibe de manos del Führer, en la ceremonia de graduación, un libro autografiado por él, junto al siguiente "consejo privado y personal" ...no comente en público nada de lo que ha hecho acá, recuerde que todo esto son temas de seguridad de los ejércitos y deben tratarse en forma interna solamente. (en lo personal no me consta..seria bueno saber donde esta el libro)



A su regreso a Chile, el Teniente Gómez tomó parte activa en las severas y profundas reestructuraciones del arma de telecomunicaciones; su carrera profesional ascendió sólidamente llegando a General de División y Jefe del Estado Mayor General del Ejército en 1952, pero no si antes convertirse en 1939, en "la voz más experta en análisis militares chilenos acerca de lo que ocurre con la guerra en Europa"



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